POR Jorge Octavio González
Martha Nayeli Sandoval Velasco, actual directora de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 18 del Instituto Mexicano del Seguro Social, tiene señalamientos de malos tratos hacia su personal.
En un escrito enviado a PXPress Colima, que se publicó el pasado 13 de octubre del presente año, los mismos trabajadores de la institución señalaron que firmaron una petición para que sea retirada del cargo.
No sólo no les hicieron caso, algo que es normal en las dependencias que están bajo el mando de la delegada Fátima Borrego Pérez, sino que ahora la premiaron con un ascenso jerárquico que, de acuerdo a la información que nos brindaron, debe contar con un nivel académico que ella no tiene.
Martha Sandoval Velasco tiene licenciatura como Médico Cirujano y Partero por la Universidad de Colima; su fecha de titulación fue el 9 de marzo de 2010 y su cédula profesional es la 6369390, que fue expedida el mismo día que se tituló.
El ascenso al que hacen mención los trabajadores de la UMF No. 18 del IMSS en Colima requiere título y cédula profesional de Médico Cirujano, título y cédula de Especialidad Médica, Quirúrgica, Clínica, Anestesia o Medicina Familiar, así como título y cédula de Maestría en Administración, Calidad, Gerencia, Sistemas de Salud o afines relacionados a la Administración en Salud o constancia de curso o diploma en Administración, Gerencia, Sistemas de Salud o afines relacionadas a la Administración de la Salud.
La directora de la Unidad de Medicina Familiar No 18, de acuerdo a la información que nos proporcionaron, sólo cumple uno de los tres requisitos de formación académica, por lo que estaría impedida de acceder al cargo que le dieron.
La delegada del IMSS en Colima, Fátima Borrego Pérez, ha demostrado que no le interesa la paz mental de los trabajadores de la institución: en la UMF No. 18 firmaron una petición para retirar del cargo a Martha Sandoval Velasco por malos tratos y abuso de poder; no sólo fueron ignorados sino que, de acuerdo a la información que nos enviaron, la premiaron con un ascenso que requiere un nivel académico que no posee.
Así la incongruencia y la falta de empatía con los trabajadores del IMSS en Colima.
