No se cumplió el mal presagio del desastre financiero en Colima

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Durante el Informe de Labores del sindicato de trabajadores del ayuntamiento de Colima, Riult Rivera sostuvo un diálogo entre él y los sindicalizados, en donde les preguntó si querían que les pagaran el aguinaldo el jueves 11 o el viernes 12 de diciembre.

—Ahí va de nuevo: ¿para mañana (jueves) o para el viernes? —soltó el presidente municipal sobre la fecha de pago.

—¡Para mañana! —gritó al unísono la clase trabajadora.

—¿Para mañana? ¿Están seguros? —reviró el alcalde.

—¡Sí! —gritó más fuerte la audiencia.

—Compromiso hecho: que mañana (el jueves 11 de diciembre) se pague el aguinaldo —dijo finalmente Riult Rivera, quien dio la instrucción verbal a sus funcionarios para proceder al respecto.

El ambiente era festivo: el presidente municipal se comprometió a pagar una de las prestaciones más importantes de los trabajadores nueve días antes de lo que estipula la ley.

Pese a que se ha cuestionado el atraso de pagos en las quincenas, tema que no suelta la regidora Azucena López Legorreta, lo cierto es que el anuncio dejó sorprendidos a todos: si tan mal están las finanzas municipales, por qué se pagaría mucho antes el aguinaldo.

Si en realidad actuaran de buena fe, como alguna vez dijo Héctor Arturo León Alam, tanto la edil morenista como Leoncio Morán Sánchez habrían reconocido que, pese a todos sus malos augurios, el aguinaldo se pagó en tiempo y forma y no hubo complicaciones de ninguna índole.

Pero la buena fe, como también se dijo en esta columna, no es el fuerte de la dupla Azucena-Locho: para eso tendrían que ser buenas personas y no lo son, sin embargo.

El presidente municipal dejó en evidencia a quienes, desde sus distintas posiciones y ambiciones políticas, esperaban un fin de año 2025 cuesta arriba en el ayuntamiento de Colima, con reclamos y protestas de los trabajadores y una campaña en medios sobre el desastre financiero.

Pero se quedaron con las ganas.