POR PXPress
PUES PASÓ LO QUE TENÍA QUE PASAR en la marcha de la Generación Z en Colima: caos e infiltración de grupos políticos y activistas que detonaron la violencia.
NO SE PUDIERON AGUANTAR y ahí estuvieron, con un cinismo enorme, familiares, socios y empleados de administraciones de la oposición, haciendo suya una manifestación genuina que se replicó en diversas partes del país.
EN COLIMA NO HAY MADUREZ para las manifestaciones: en toda movilización están las mismas caras y epítetos de todas las que tienen el objetivo de denigrar al gobierno del Estado y sacar raja política.
SI BIEN LAS IMÁGENES DE LAS AUTORIDADES lanzando gases para contener el avance de los manifestantes hacia Palacio de Gobierno fueron duras, también lo fueron las que se grabaron desde el interior, en donde se puede apreciar cómo los policías antimotines se ven en clara desventaja frente a las consignas y el fuego que los amenazaba.
SI DE VERDAD LA SOCIEDAD COLIMENSE espera ser un ejemplo a nivel nacional para organizar una manifestación que en realidad tenga eco, deberán sacudirse a los actores políticos y activistas que sólo utilizan las marchas para poner su agenda por delante, como la sembradora de odio que no es bienvenida en Zacualpan, por ejemplo.
PERO ESO ES ALGO QUE poco a poco, con más movilizaciones, podrán llevar a cabo para ser escuchados por las autoridades en turno.
