POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Sofía Peralta Ferro está abierta y descaradamente en plena campaña electoral.
Ni siquiera cuida las formas: un día acude temprano al templo de San Francisco de Asía, muy devota y todo, pero por la tarde asiste a las fiestas de Cuauhtémoc, donde predomina el vicio y el desenfreno.
Las encuestas no le están favoreciendo por más que acude a los mejores eventos para promover su imagen; tampoco le ayudan en nada los asesores que tiene a su lado y que la mal aconsejan.
Por supuesto que todavía no llega al nivel de que Julia Jiménez Angulo le dispute la candidatura del PAN a la presidencia municipal de Villa de Álvarez, pero los números tampoco le dan para ganar ella sola.
Con José de Jesús Dueñas García compitiendo por su cuenta, con lo que le hace el trabajo sucio al oficialismo, Sofía Peralta sólo tiene alguna oportunidad si el PRI se suma a su candidatura, algo que, por lo que se ve, ni siquiera está al cien por ciento pactado.
Y es que, de acuerdo a lo que han declarado los liderazgos de PRI en Villa de Álvarez, el tricolor también tiene perfiles que están dispuestos a sacrificarse por la candidatura a la alcaldía villana: ahí está Chema Cruz, por ejemplo.
De Adrián López López ni hablar: el sujeto se creyó tanto la estrategia de vender un cuento de hadas, casándose con una persona con todas las características físicas de una diputada, que ni en su entorno le tienen fe.
El electorado femenino, que es el que tenía más afianzado, lo está abandonando por vivir en una mentira: no tiene propuesta, no tiene agenda y sobre todo no tiene una base social que lo respalde.
Sería impensable, en el remoto caso de que el PRI propusiera como su candidato a Adrián López, que Sofía Peralta Ferro lo acepte en su proyecto; de igual manera es imposible que, de ganar la encuesta el regidor priísta, la diputada panista se decante por él.
Por donde quiera que se le vea, con Movimiento Ciudadano por su cuenta y con el PRI analizando si pelea o no la candidatura, Sofía Peralta Ferro es la más damnificada: ella esperaba encabezar una mega alianza que, con la ayuda de todo el dinero que le inyectarán a su campaña a través de su principal financiador, la llevara a ocupar la presidencia municipal de Villa de Álvarez sin el más mínimo esfuerzo.
La diputada panista ya se está dando cuenta que no la tendrá nada fácil: al menos debería contemplar la posibilidad de llegar a la alcaldía como regidora, cargo que ya tuvo en el período 2021-2024.
