POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Simón Levy siempre ha sido un sujeto estridente que quiere llamar la atención de la opinión pública con mentiras y señalamientos a la ligera.
Hace años, es cierto, fue exhibido pateando la puerta de una señora de la tercera edad; él lo negó hasta el cansancio y al final lo denunciaron y libraron órdenes de aprehensión en su contra.
Hasta ahí todo bien: el ex funcionario de la administración de Andrés Manuel López Obrador debe responder ante las autoridades por los actos que realizó. Punto.
El problema, sin embargo, es que en estos momentos Simón Levy es tema de conversación del gabinete de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y todos los propagandistas del régimen se han volcado en destruirlo mediática y digitalmente.
¿Por qué razón?
Pues porque ha hecho acusaciones gravísimas en contra de AMLO y sus hijos, concretamente Andy López Beltrán, al que acusa de quererlo asesinar por las denuncias públicas que ha hecho en sus redes sociales.
La conversación en torno a Simón Levy, en estos días, ha sido por una supuesta detención en Portugal, exclusiva que dio a conocer Sanjuana Martínez; el problema es que minutos después de salir esta información, el propio Levy lo desmintió en X, antes Twitter, y hasta hizo un live dando un mensaje.
La cuestión es que, por todo lo que representa Simón Levy para la actual administración, hasta la propia presidenta Claudia Sheinbaum se subió al ring y aseguró que el ex funcionario federal fue detenido por la Interpol y que hay un proceso de extradición a México.
La propia Sanjuana Martínez publicó un documento en donde supuestamente la Interpol señala que Simón Levy fue capturado por diversos delitos; el problema es que en el texto dicen que Simón debe comparecer en el 2024.
Una institución tan seria e importante no se puede dar el lujo de cometer errores garrafales; de ahí que la versión de que Levy estaba detenido en Portugal no se sostenía, pese a que la presidenta de México y al Fiscalía de la Ciudad de México confirmaron su detención.
Dada la mitomanía de Simón Levy, es posible que sí haya sido detenido en Portugal y que haya salido con medidas cautelares ese mismo día mientras se sigue el proceso de extradición a México.
Lo que no se entiende es cómo, pese a que Simón Levy cometió un delito menor, algo que ni siquiera amerita prisión preventiva oficiosa, el gobierno de la República quiere a como dé lugar traerlo a México.
¿Para qué? ¿Por qué?
En las entrevistas que dio, cuando el régimen y los propagandistas aseguraban que estaba detenido, Simón Levy dijo que lo habían intentado asesinar.
¿Será que quieren callarlo definitivamente?
