Diputados de Colima, sin talento ni oficio político

POR Jorge Octavio González

En el pasado reciente, en la era neoliberal, la oposición en el Congreso del Estado lograba acuerdos con el oficialismo: había oficio político.

Hoy, sin embargo, todo ha cambiado: si bien algunos legisladores de MORENA, PT y Verde Ecologista no tienen talento y parece que los sacaron de una cueva, en el McPRIAN están para llorar.

Salvo el septuagenario Arnoldo Ochoa González, que tiene más de cinco décadas enchufado al erario, Betzaida Pinzón y Lizzie Moreno Ceballos son unas improvisadas; en el caso de la diputada que quiere ser presidenta municipal de Colima, ni siquiera actúa como oposición.

Betzy Pinzón sube a tribuna y hace cuestionamientos sin sentido: generalmente no pasan sus propuestas porque no tiene la capacidad de dialogar con el oficialismo para llegar a acuerdos que beneficien a los colimenses.

En el PAN no cantan mal las rancheras.

Jesús Alberto Partido Valencia, para empezar, llegó a la 61 Legislatura mediante un fraude que orquestó su comadre Julia Jiménez Angulo, dirigente estatal del PAN y diputada federal, que consistió en impulsarlo como parte de la diversidad sexual en la lista de diputados por la vía de representación proporcional.

En tribuna, cuando pide el uso de la palabra, sólo manotea y grita como un porro desquiciado; sin embargo, no hay propuesta, no hay seriedad y no hay un debate de altura. Lo de él es el performance.

De Sofía Peralta Ferro sólo se conoce que quiere ser candidata del PAN a la presidencia municipal de Villa de Álvarez, aunque no tiene un trabajo legislativo que trascienda de sus demás compañeros.

En Movimiento Ciudadano sólo siguen el guion que les envían desde la dirigencia estatal.

Decíamos, pues, que en el pasado la oposición lograba acuerdos con el oficialismo porque había oficio político y diálogo de altura; aunque en tribuna podían ser muy duros en sus cuestionamientos, cuando se trataba de ponerse de acuerdo en los temas importantes lo hacían.

En sexenios pasados, por más mal que estuviera la situación de inseguridad, los diputados de la oposición lograban que secretarios claves en la administración estatal, como el de seguridad pública o el procurador de justicia, acudieran a comparecer a la sede del Poder Legislativo.

Y en efecto: los señalamientos de los diputados del PRD y del PAN, que en ese tiempo eran opositores al PRI, deslizaban las más severas críticas a los funcionarios del gobierno del Estado, logrando que la ciudadanía conociera de primera mano la información que tenían en su poder los secretarios de Estado.

En esta 61 Legislatura, de acuerdo a lo que se dio a conocer en los medios de comunicación, los diputados del PRI, PAN y MC no lograron que los secretarios de Seguridad Pública y el Fiscal del Estado, Gerardo Romero Santana y Bryant Alejandro García Ramírez, respectivamente, acudieran al Congreso del Estado a comparecer como parte de la glosa del Informe de Gobierno de Indira Vizcaíno Silva.

Cierto que, cuando se trata del oficialismo, es común que quieran proteger a los miembros de su movimiento; la cuestión es que no hubo diálogo ni oficio político para convencer a los integrantes de la JUCOPO que era importante la presencia de estos dos funcionarios para entender la situación de inseguridad en Colima.

Los diputados del McPRIAN no tienen oficio político ni desean tener un debate de nivel; para ellos lo más importante es cobrar las quincenas y subir a tribuna a golpear a la administración estatal para que la gente los siga percibiendo como una oposición responsable.

Lo que no entienden es que parte de ser diputado es conciliar y tener oficio político; sólo así se pueden llegar a acuerdos que de otra manera sería imposible.

Si no pudieron hacer que el secretario de Seguridad Pública y el Fiscal del Estado de Colima fueran a comparecer al Congreso del Estado, significa que la oposición en Colima no está haciendo su trabajo y no hay sensatez ni interés por el bien de la sociedad colimense.

Y eso es, desde cualquier punto de vista que se le vea, malo para la democracia.