POR Jorge Octavio González
Benjamín Alamillo González falsificó una constancia de residencia para poder ser candidato a diputado local por la vía de representación proporcional en Colima en el pasado proceso electoral 2024.
Y aunque su objetivo era ponerse en el primer lugar de la lista de plurinominales, al delegado de Movimiento Ciudadano no le importó que, de acuerdo a las políticas de paridad y equidad de género, ese lugar le correspondía a una mujer.
Las autoridades electorales fueron las que, al final, determinaron que Benjamín Alamillo no podía ser candidato a diputado por la vía plurinominal porque había falsificado la constancia de residencia.
El sujeto, que aprendió de la propia Margarita Moreno el arte de la falsificación, pidió una carta de residencia en Minatitlán; cuando el asunto se hizo púbico y hubo quienes señalaron que Alamillo González no tenía casa en dicho municipio, el propio secretario del ayuntamiento de Minatitlán se deslindó del documento en cuestión.
Francisco Campos Preciado, secretario de la comuna minatitlense, dirigió un oficio al comisionado suplente del PRI ante el Consejo Municipal Electoral de Minatitlán, Cuitláhuac Díaz Soto, donde aseveró que, si bien el 26 de marzo de 2024 Benjamín Alamillo solicitó una constancia de residencia —que se le entregó de buena fe—, “se desconoce la validez de dicha constancia de residencia, ya que la persona solicitante no vive en el domicilio mencionado, ni tiene residencia efectiva que dijo tener en esta municipalidad”.
Más de un año después de aquel penoso episodio, la Fiscalía General del Estado de Colima informó que, con base en datos de prueba suficientes, “un Juez de Control vinculó a proceso a Benjamín «N», por los delitos de uso de documento falso, cometido en agravio de la sociedad, y de falsedad ante autoridad no judicial en agravio del Estado, por hechos relacionados con el Proceso Electoral Local 2023-2024 en Colima, donde buscaba obtener el registro como candidato del partido Movimiento Ciudadano a una diputación local por el principio de representación proporcional”.
Tras señalar que el juez otorgó dos meses de plazo para el cierre de la investigación complementaria, la Fiscalía de Colima emitió un comentario que debería preocuparle al propio Benjamín Alamillo:
“Esta conducta reviste especial gravedad, pues atenta contra los principios de legalidad y certeza jurídica además de constituir un engaño deliberado a la autoridad”.
Benjamín Alamillo siempre actuó como si la justicia no existiera: la presentación de una constancia de residencia falsa es una prueba de ello.
Ahora toca a la Fiscalía de Colima presentar una acusación sólida para que el juez determine la sanción correspondiente a Benjamín Alamillo por hacer trampa en al pasado proceso electoral, en el que su ambición de poder lo llevó a querer incluso pasar por encima de las políticas de paridad y equidad de género.
Y ya que andamos con los políticos que falsificaron documentos para ser candidatos en la elección del 2024, habría que hacer mención de la supuesta renuncia que hizo Margarita Moreno al PRI para poder ser candidata por otro partido distinto al que fue la primera vez.
Como ya había roto con el Revolucionario Institucional —por la violencia política en razón de género que recibió de los dinosaurios que se creen los dueños del partido—, Moreno González tenía planeado ser candidata de Movimiento Ciudadano y se sacó de la manga una renuncia al PRI que, sin embargo, el propio partido tricolor desconoció y emprendió una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Colima por falsificación de documentos.
Si se logró acreditar la falsedad de la constancia de residencia de Benjamín Alamillo y ahora está vinculado a proceso, toca hacer lo conducente con la supuesta renuncia al PRI que, ciertamente, le permitió a Margarita Moreno ser candidata de MC a la presidencia municipal de Colima.
¿También será vinculada a proceso?
