POR Luis Fernando Moreno Mayoral
El evento Supernova de este domingo cumplió con las expectativas: además de ser un rotundo éxito, superó, por mucho, a La velada del año, que se realiza año con año, desde hace cinco, en España.
El concepto es interesante: transmitir en streaming peleas de box con creadores de contenido, ya sea youtubers, tiktokers, gamings o streamers, para dar un espectáculo a los seguidores de estos personajes.
La velada del año, ciertamente, llegó a romper récords de audiencia porque muchos de los competidores eran mexicanos y fueron los que sumaron más números a las plataformas que transmitieron el evento.
Hoy, con Supernova, eso cambiará: con más de 10 millones de espectadores fijos en las redes sociales de la plataforma, es un hecho que este evento se realizará año con año en México.
La primera pelea fue entre Luis Pride y Shelao, llevándose la victoria el primero por KO; el segundo fue entre Mercedes Roa contra Milica, ganando Milica; el tercer combate fue entre Westcol contra Mario Bautista, ganando el mexicano por KO.
La cuarta pelea fue de Franco Escamilla contra El Escorpión Dorado. Raro, sí: dos pesos pesados, cada uno de ellos con más de 100 kilos, se subieron al ring y dieron un espectáculo muy bueno.
El Escorpión Dorado lució como todo un costal de papas, mientras que Escamilla, aun con ser un fumador compulsivo, se mantuvo de pie los cuatro rounds que duró su pelea. El enmascarado hizo el ridículo, pero también aguantó todo el combate.
Franco Escamilla, sin embargo, fue el que más golpes conectó en el rostro y ganó por decisión dividida.
Y la pelea estelar, la que todos esperábamos, fue la de Alana Flores contra Gala Montes.
La actriz, que ahora se cree cantante, durante meses violentó a su rival de diferentes maneras: desde juzgarla por sus amistades, hacer mención de unas fotos íntimas que publicaron en las redes sociales, hasta cuestionarla por qué mencionaba a su familia, como a su papá y a su mamá, en una entrevista.
Gala Montes fue inflada en La casa de los famosos del año pasado, en donde un conflicto con Adrián Marcelo la empoderó con la bandera del feminismo y la violencia contra las mujeres; arropada por la producción y las feministas de ocasión, se emprendió una campaña de odio contra el comediante y se ensalzó la figura de Gala Montes, como si fuera la representante de las mujeres de todo el país.
El tiempo le fue dando la razón a Adrián Marcelo y exhibiendo a Gala Montes como lo que es: falsa feminista, arrogante, egoísta y con un ego demasiado grande.
Alana Flores, una jovencita con un gran futuro por delante, nunca se enganchó y siempre intentó poner la mejor cara, aunque Gala Montes se empeñó en sacarla de sus casillas y humillarla cada oportunidad que tenía.
En el ring, sin embargo, sucedió lo que muchos queríamos: Alana Flores le conectó golpes a Gala Montes en diversas ocasiones; aunque Gala quiso aprovechar su exceso de peso para tumbarla y acorralarla, la chaparrita la supo esquivar y dio los mejores golpes.
En las redes sociales se sigue festejando el clarísimo triunfo de Alana Flores.
Y Gala Montes no ha salido de la madriguera donde se escondió, pese a que presumía que la iba a noquear y mantuvo una actitud arrogante en todas las entrevistas que le hicieron y en sus propias redes.
Ese mismo domingo pasó algo más que también llenó de alegría a los mexicanos: eliminaron a Ninel Conde de La casa de los famosos 2025.
Bien que, poco a poco, se rechace a quienes utilizan las banderas para sus intereses personales.
