Seguidores de Griselda agredieron a los medios

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Volvió a comparecer Griselda Martínez Martínez ante un juez de Manzanillo por diversos delitos cometidos durante su desastrosa administración; la diferencia es que ahora organizaron una puesta en escena para agredir e insultar a los medios críticos que se presentaron a cubrir la noticia.

A la ex presidenta municipal no le bastó en su anterior comparecencia denostar en sus redes sociales a los medios que tuvo enfrente y que —por miedo, por vergüenza— no se atrevió a reclamarles absolutamente nada.

Este jueves, sin embargo, tenía que demostrar de nueva cuenta su enfermizo odio hacia la prensa que nunca se doblegó en su gestión, como lastimosamente sí lo hicieron otros más que, ciertamente, hoy la han abandonado a su suerte.

Una horda de fanáticos, adoctrinados y muy probablemente pagados, acudieron con pancartas y mantras a favor de Griselda Martínez; sin embargo, cuando les señalaron a los medios que han cuestionado a la ex alcaldesa se le fueron a la yugular con insultos, con agresiones y con un enfermizo odio que ella misma promovió desde la presidencia municipal.

Griselda Martínez se mimetizó tanto con Andrés Manuel López Obrador que hasta le copió su trato despectivo a la prensa. Pero que quede claro: ella no es AMLO ni tiene el carisma ni el respaldo de la gente que, durante décadas, lo apoyó para llegar a ser presidente de la República.

Cuando a Martínez Martínez la vemos arremeter contra la prensa en sus redes sociales y en su programa de internet, lo único que genera es polarización, pero también promueve el odio contra los reporteros que ahora, justamente, se tradujo en una agresión verbal, por poco llegando a la física.

Y es que, cuando una veintena de personas adoctrinadas se enfrenta a un medio de comunicación que ha cuestionado la labor de quien les paga, no hace falta ser un analista de altos vuelos para determinar que, a los inultos y a la descalificación, le siguen los ataques físicos.

Como Griselda Martínez no puede evitar que los medios acudan a cubrir las comparecencias, algo que desearía con toda la fuerza de su ser, tuvo la perversa idea de llevar a aplaudidores pagados y adoctrinados para agredirlos.

La gente, el electorado, es sabio: con su voto rechazó que Griselda Martínez ganara una curul en el Senado de la República.

Y hoy, para su desgracia, está siendo investigada por diversos delitos que tendrá que pagar por actuar en detrimento de la sociedad de Manzanillo y el erario; lo menos que obtendrá será una inhabilitación para ocupar cargos públicos por 20 años.

Políticos que promueven ataques y odio contra los medios es lo que menos necesitamos en estos momentos que el oficialismo desea tener un control absoluto sobre las instituciones y las personas.