POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Luis Gerardo García Olivares ha demostrado ser un alcalde limitado e incapaz de siquiera frenar los impulsos de sus amigos, como el funcionario que acosa laboral y sexualmente a empleados de Servicios Públicos Municipales.
Pese a que no experimentó en cabeza ajena, ahí está el caso del encarcelamiento de Carlos Chavira, el presidente de Coquimatlán aplica la máxima de Las Vegas: lo que sucede en Coquimatlán se queda en Coquimatlán.

