POR Jorge Octavio González
Un ejemplo de que es mentira que todo el aparato de Movimiento Ciudadano a nivel nacional está apoyando a Griselda Martínez Martínez y a Martha Zepeda del Toro es que ninguno de ellos ha llevado el tema a ningún medio de comunicación ni a los espacios que tienen en las mesas de debate en la radio y en la televisión de la Ciudad de México.
La diputada federal Laura Ballesteros, por ejemplo, en la mesa de debate que tiene todos los miércoles con Azucena Uresti, en ningún momento tocó el asunto ni se refirió a la supuesta persecución política que sólo existe en sus mentes.
Aunque en el programa hay temas específicos a debatir, sobre todo los de la agenda política nacional, la conductora Azucena Uresti les da la oportunidad de poner sobre la mesa algún tema que sea del interés de las participantes.
Y por supuesto que Laura Ballesteros sacó un tema de interés para ella y para su partido: nada más y nada menos se dijo contenta porque Jalisco y Nuevo León —gobernados por los emecistas Pablo Lemus y Samuel García— serán sede del Mundial de Fútbol y ya están trabajando en todo lo relacionado a la movilidad y a la seguridad para que los asistentes no tengan problemas de ninguna índole.
Así es: para Laura Ballesteros fue más importante mencionar que Jalisco y Nuevo León serán sedes del Mundial de Fútbol que indignarse en Radio Fórmula de una supuesta persecución política en contra de Griselda Martínez y Martha Zepeda.
Lo de la conferencia de prensa, donde las mujeres más importantes y de mayor relevancia de Movimiento Ciudadano estuvieron en Colima para respaldar a dos de sus militantes, no fue más que un espectáculo mediático con el único objetivo de ejercer presión hacia el gobierno del Estado de Colima para que dejen de perseguir a sus adversarias políticas.
El problema, sin embargo, es que las denuncias interpuestas por la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción están caminando y la jueza vinculó a proceso a la ex presidenta municipal y a la ex secretaria del ayuntamiento de Manzanillo porque encontró elementos suficientes para continuar la investigación.
Y lo peor es que, para desgracia de Griselda y Martha, ya reconocieron que sí otorgaron el bono millonario —aunque ellas digan que se trata de una prestación de subsistencia— y aseguraron que lo volverían a hacer; con estas declaraciones ya no se tiene que investigar más porque, como dicen los abogados, a confesión de parte, relevo de pruebas.
Si para Griselda Martínez y Martha Zepeda no es un delito utilizar recursos para repartirlos entre los altos funcionarios y los demás trabajadores de la administración municipal, como si el dinero fuera de ellas y no del pueblo, la ley dice otra cosa y por ello la presidenta Rosa María Bayardo Cabrera cuadró los delitos para denunciarlas por peculado, uso ilícito de atribuciones y facultades y violación a la ley que fija las bases para las remuneraciones de los servidores públicos.
Y para quienes digan que a la diputada federal no le dio tiempo de sacar el tema por las prisas, sólo hay que recordar que la conferencia de la plana mayor de MC en Colima fue el martes y el programa de radio el miércoles, tiempo suficiente para preparase y poner el tema sobre la mesa; sin embargo, como ya lo dijimos, el tema de su interés fue que Jalisco y Nuevo León serán sedes del Mundial de Fútbol.
Ni una sola palabra sobre la supuesta persecución política en contra de Griselda Martínez y Martha Zepeda. Ni un minuto. Es más: ni un solo segundo.
Así es el interés del partido naranja a nivel central a lo que le sucede a dos de sus integrantes que, como ya se ha dicho en otros lados, no goza de las simpatías de la dirigente estatal Margarita Moreno ni del dueño de la franquicia José Ignacio Peralta Sánchez.
Y el claro ejemplo de que Margarita y Griselda no se llevan fue lo que la ex presidenta de Manzanillo dijo sobre las alertas de viaje que envían los Estados Unidos: Griselda Martínez presumió que, cuando dejó la administración municipal, el 15 de octubre de 2024, el país del norte recomendaba NO viajar a ningún municipio de Colima, a excepción de Manzanillo.
El problema, como ya lo habrán notado, es que Colima era uno de los municipios a los que no deberían viajar los ciudadanos norteamericanos, el mismo que en la pasada administración gobernó Margarita Moreno.
Para que no quede en el tintero, también hay que repudiar que Griselda Martínez les haya dicho a los ciudadanos de Colima agachones por no salir a protestar a las calles por el proceso legal que está atravesando, como si la gente tuviera la obligación de defender a políticos que, como Griselda y Martha, nunca vieron por la gente y se confrontaron con todos los sectores y asociaciones por la soberbia y egolatría que las consumía.
Si esperaba que miles y miles se movilizaran por las calles de Colima a protestar por la supuesta persecución política en su contra, pues ya se dio cuenta que la población no tiene ninguna empatía con ella ni está dispuesta a perder su tiempo en defenderla.
Todo por gobernar con odio y revanchismo.
