¿Quién hace quedar mal a la presidenta de México?

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Julio César Chávez Jr. fue investigado desde el 2019 por tráfico de armas y fue hasta el 2023 que un juez concedió una orden de aprehensión solicitada por la Fiscalía General de la República.

Durante dos años se la pasó entre México y Estados Unidos y en ningún momento las autoridades mexicanas hicieron algo por arrestarlo.

La semana pasada, debido a que se le venció su visa, el ICE lo retuvo; cuando verificaron el sistema, se dieron cuenta que tenía una orden de aprehensión en México.

En lugar de informar al gobierno mexicano por los canales diplomáticos, el gobierno de los Estados Unidos decidió hacer público el arresto de Chávez Jr. y el detalle, muy pequeño, de que tenía orden de aprehensión en México.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tras ser cuestionada al respecto, dijo que no tenía conocimiento de que existía la orden de aprehensión en contra del hijo de la leyenda del boxeo; indicó que cuando se enteró por las noticias le pidió al fiscal Alejandro Gertz Manero que le diera toda la información al respecto.

Y es aquí cuando todo se le complica al gobierno de la República: el presidente de México, de acuerdo a lo declarado en reiteradas ocasiones por Andrés Manuel López Obrador, está enterado de todo lo que sucede en su gobierno; hasta el más mínimo negocio tiene su aval, se atrevió a decir.

Si Claudia Sheinbaum Pardo dijo que no sabía nada sobre la situación jurídica de Julios César Chávez Jr. es posible que así haya sido; el problema es que esa información debió habérsela suministrado su súper policía Omar García Harfuch para que al menos tuviera algo que decir cuando la cuestionaran.

La presidenta de México quedó mal ante el mundo entero; sin embargo, quedó mal ante los Estados Unidos y un Donald Trump que, con la exhibida que hizo de la orden de aprehensión en contra del boxeador mexicano, menos va a confiar en su vecino del sur.

Lo que viene es lo peor: ante la desconfianza de Washington, vendrán más detenciones y retiro de visas de personalidades del mundo de la política, del espectáculo y del deporte; en ningún momento las autoridades mexicanas serán informadas sobre las decisiones que se tomen en Estados Unidos.

Si la orden de aprehensión contra Julio César Chávez Jr. —girada desde el 2023— no fue notificada a Claudia Sheinbaum, que se reunió con Julio César padre en Palacio Nacional y se fotografió muy sonriente con él, significa que nadie de su gabinete de seguridad, ya no se diga Alejandro Gertz Manero sino Omar García Harfuch, le tiene la más mínima consideración ni pretenden cuidarla para no quedar mal ante el mundo entero.

Aunque Claudia Sheinbaum alegue que no sabía nada sobre la orden de aprehensión, en Estados Unidos no lo verán así; en realidad tomarán esta situación como un claro ejemplo de que el gobierno de México, como lo han referido en diversivas ocasiones, tiene nexos con el crimen organizado.

Y un presidente tan poderoso como Donald Trump no se va a creer el cuento de que la presidenta de México no sabía algo tan elemental como la orden de aprehensión en contra de una figura relevante en el mundo del narcotráfico; en concreto por la relación matrimonial de Julio César Chávez Jr. con la ex esposa de uno de los hijos de Joaquín Guzmán Loera.