Pronóstico: ganará Maduro este domingo*

POR Bibiano Moreno Montes de Oca

Un candidato oficialista de la “izquierda” venezolana, como lo es el señor Maduro, no merece ninguna oportunidad; sin embargo, merced a la explotación que ha hecho del voto sentimentalista, en el que se define como el heredero natural del desaparecido Hugo Chávez, el voto mayoritario lo llevará al poder en los comicios que se llevarán a cabo este domingo.

Así, contrario a los pronósticos de los observadores extranjeros, Maduro se impondrá a su contrincante Capriles y se convertirá en el nuevo presidente de Venezuela. Lo hará más o menos de manera democrática, pues el candidato oficial tiene a su favor la exclusividad de arrastrar el féretro de un Hugo Chávez que ya casi es elevado a la categoría de santo.

La gente de cualquier parte del mundo actúa a conveniencia. Si Maduro pertenece al partido de un populista que subsidió a los que menos tienen (a costa de que el país se encuentre en la bancarrota), es obvio que mucha gente le dará su voto al heredero. Para ello, claro, Maduro tuvo un mes de campaña para explotar el voto sentimentalista de los venezolanos.

La estrategia no es nueva, pero siempre ha dado buenos resultados. El mejor ejemplo lo tenemos con el asesinato de Luis Donaldo Colosio. Así, tras la sustitución del sonorense por un gris Ernesto Zedillo, el PRI echó a andar la muy bien aceitada maquinaria propagandística que apelaba a las “bondades” de un candidato que le garantizaría al país la seguridad perdida, tanto por los crímenes políticos como por el surgimiento de la guerrilla zapatista.

El miedo, pues, hizo que la población se volcara en las urnas por el mediocre Ernesto Zedillo quien, una vez en el poder, tomó decisiones económicas que ni siquiera en su momento Miguel de la Madrid se atrevió a poner en práctica, aun cuando se encontraba en pleno auge de los tecnócratas.

Más aún: hay un caso de sentimentalismo local que favoreció al entonces candidato del PRI a gobernador del estado de Colima, el bucólico y zafio Silverio Cavazos Ceballos, quien basó su breve campaña en explotar a su favor la imagen de Gustavo Vázquez Montes, titular del Ejecutivo estatal muerto en un avionazo en el que perdieron la vida otros funcionarios y la tripulación de la nave.

La historia, no obstante, nos ha dado grandes enseñanzas: ni Ernesto Zedillo ni Silverio Cavazos –cada uno en su circunstancia— fueron buenos gobernantes. La lección indica que Maduro va a ganar la elección presidencial este domingo, pero será un gobernante nefasto para los venezolanos.

Algunos rasgos sicológicos del candidato Maduro serían analizados gustosamente por un buen sicoanalista, pues esos argumentos manejados durante su campaña harían alzar la ceja a más de un profesionista. Eso de que se le apareció un “pajarito chiquitico” es un cuento que sólo los niños muy pequeños se la podrían creer.

Sólo le faltó decir, como la Alicia del país de las maravillas, que había visto a un conejito blanco que, con gesto apremiante, señalando hacia su reloj de bolsillo, le habría recordado que ya casi estaba próxima su hora: sí, su hora de ser el nuevo presidente de Venezuela.

Este candidato Maduro es el candidato que va a ganar en la elección de este domingo. Pero, ojo, muy pronto los venezolanos se van a arrepentir de haber votado por un demagogo de siete suelas que será peor que el personaje en el que está inspirado.

*La columna fue publicada el 12 de abril de 2013.