POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Nadie que no sea académico o periodista va a extrañar el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos del Estado de Colima.
En la elección pasada la conversación de la oposición fue en ese sentido y el resultado fue desastroso; eso demostró que a la gente de a pie, la gente común y corriente, no le importaba en lo absoluto lo que sucedía con la transparencia ni con otros organismos autónomos.
A la sociedad le importaba una cosa: cómo sobrevivir en medio de una crisis económica que afecta a todo el mundo.
Si bien el INFOCOL tenía el objetivo de solicitar información a los sujetos obligados, lo cierto es que no cumplían con su función al cien por ciento; incluso más de la mitad de las solicitudes eran desechadas por el propio organismo por no presionar a las dependencias requeridas por la ciudadanía.
Los temas importantes, los contratos de las grandes obras en los tres órdenes de gobierno, nunca vieron la luz por una solicitud de información; sólo brindaban datos menores que bien podrían ser obtenidos por otra parte.
La desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos del Estado de Colima fue consecuencia de esa incapacidad de los consejeros por hacer funcionar un área vital para el gremio de la academia y del periodismo.
Las funciones del INAI pasarán a formar parte de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno a nivel nacional y del INFOCOL a la Contraloría General del Estado de Colima; depende de la gente y su involucramiento en el tema de la transparencia saber si los nuevos entes darán buenos resultados o serán igual de opacos que los anteriores.
Como medio, en PXPress nos beneficiamos de algunos documentos que el INFOCOL y el INAI nos proporcionó vía la plataforma de transparencia; sin embargo, muchas de las solicitudes realizadas fueron desechadas e ignoradas por los consejeros por miedo a exigirle a los sujetos obligados los datos requeridos.
Como periodistas, sin embargo, no nos atenemos a los órganos de transparencia para obtener información de cualquier tipo; la propia sociedad y funcionarios comprometidos con la honestidad y la rendición de cuentas nos hacen llegar contratos y documentos por otras vías.
Y es cierto: a la sociedad en general el tema del INAI y los demás organismos autónomos, así como el Poder Judicial, no les importaba para nada, como lo hicieron creer en la oposición al tomar como bandera la defesa de esas instituciones durante la campaña electoral del 2024.
Que un regidor del Verde Ecologista, por órdenes del senador Virgilio Mendoza Amescua, haya votado en contra de la desaparición del INFOCOL, tal y como lo hicieron en el Congreso del Estado, no hace la menor diferencia en el resultado: la transparencia será administrada por los gobiernos y será la sociedad la que decidirá si hace uso de esa herramienta o se enfoca en los temas del día a día.
