MORENA, entre dos fuegos

POR PXPress

EL MOVIMIENTO DE REGENERACIÓN NACIONAL tuvo toda la semana pasada una ráfaga de cuestionamientos por la orden de aprehensión del secretario de Seguridad Pública que designó Adán Augusto López Hernández en Tabasco.

Y AUNQUE EL BOMBAZO les pegó en la línea de flotación de la narrativa obradorista —donde ellos son los honestos mientras los demás son los corruptos y canallas—, lo cierto es que a ello abonaron al fuego las fotografías de los líderes del movimiento vacacionando como jeques árabes.

PRIMERO FUE EL LÍDER DE la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, a quien evidenciaron de vacaciones en España; el zacatecano reviró la especie a través de un video que difundió en redes sociales, arguyendo que no se encontraba de vacaciones en Europa, pero le recetaron la imagen donde desayunaba en un lujoso restaurante.

EL SEGUNDO FUE NADA más y nada menos que el colimense Mario Delgado Carrillo: al secretario de Educación en México lo captaron en el restaurante del hotel Pousada de Lisboa, uno de los más exclusivos de Portugal; esto sucedió a mediados de julio, de acuerdo al periodista Claudio Ochoa Huerta.

Y ESTE FIN DE SEMANA le tocó a Andrés Manuel López Beltrán, Andy, ser la víctima del doble discurso de la honestidad valiente: el hijo del ex presidente de México fue captado de vacaciones en Tokio, Japón, con el diputado Daniel Asaf.

TANTO RICARDO MONREAL como Andy López Beltrán tienen algo en común: ninguno asistió a la sesión ordinaria del Consejo Nacional de MORENA porque estuvieron de vacaciones, dejando en claro que lo que sucediera en ese evento, en medio de la refriega por los nexos criminales de un funcionario nombrado por el líder del Senado de la República, les importó menos que un rábano.

LOS MALABARES DE LA DIRIGENTE nacional de MORENA, que está de facto porque quien manda es el hijo de AMLO, no fueron suficientes para justificar tanta incongruencia de miembros de su movimiento, por lo que una vez más quedaron en evidencia por su doble discurso y moral.