POR Jorge Octavio González
En Movimiento Ciudadano de Colima se han venido colgando del crecimiento —marginal, pero crecimiento al fin— que ha tenido la marca naranja a nivel nacional; de ahí que algunos de sus dirigentes en la entidad se sienten como los herederos de Luis Donaldo Colosio y actúan con arrogancia y presunción.
MC en Colima, ciertamente, no tiene los números como para competir solos ni en la gubernatura del Estado ni en la mayoría de las alcaldías a disputar; salvo la presidencia municipal de Colima, que más adelante analizaremos, en las demás apenas si alcanzarían a tener un regidor.
Margarita Moreno, en su infinita soberbia, está empecinada en ser la candidata de Movimiento Ciudadano a la gubernatura de Colima; aunque haría un mejor papel si compitiera por la alcaldía capitalina, su desapego de la realidad la hace creer que tiene oportunidades de estar entre los finalistas.
Allá ella y la disociación que la invade.
Descartada Margarita Moreno de la candidatura a la presidencia municipal de Colima, quien sí daría la pelea en esa posición sería Federico Rangel Lozano: el profesor es un activo político importante y tiene una base social que en el propio MC sobrevaloran de fea manera.
El problema con el ex edil de Colima es que su partido no le ayudará mucho: de acuerdo a las encuestas de opinión que se han publicado recientemente, en todas MORENA arrasaría en la elección a la presidencia municipal de Colima.
Y es cierto que tiene mucho que ver el candidato: mientras que en la persona de Viridiana Valencia Vargas el partido guinda tendría un 27.8% de aceptación, el diputado Alfredo Álvarez concita el 16.5 por ciento, y muy lejos, demasiado lejos, la regidora Azucena López Legorreta, con el 7.6. Fuente: Massive Caller.
Lo anterior indica que la estridencia y la confrontación sistémica no ayudan en nada a la ex candidata de MORENA a la alcaldía de Colima, como tanto creen.
Y en el PRI las cosas están peor: la única con mayor ventaja es Lizzie Moreno Ceballos; de más está decir lo que representa y la pésima decisión que sería nominarla con el historial de traiciones a su propio partido que tiene a cuestas.
Con Margarita Moreno aferrada a la candidatura de MC a la gubernatura del Estado, queda el campo libre para Federico Rangel Lozano en la presidencia municipal de Colima; vamos a ver si ahora no vuelven a marginarlo como ya lo hicieron en el pasado y ponen en su lugar a otro perfil que, aunque tenga altas posibilidades de perder, tendría la bendición de los dueños de la franquicia adquirida por José Ignacio Peralta Sánchez.
Mientras Margarita Moreno pelea con uñas y dientes la candidatura a la gubernatura del Estado y pide al cielo que los procesos legales en contra de Griselda Martínez Martínez y Martha Zepeda del Toro tengan una sanción corporal e inhabilitación para contender por cargos públicos, la dirigente estatal del partido naranja está emprendiendo una campaña como si fuera a gobernar San Pedro Garza García, municipio de Nuevo León.
Quien le recomendó publicitar el proceso de recuperación de su pie para hacer ver a la sociedad que también tiene problemas de salud como cualquier ser humano, se le olvidó que la inmensa mayoría de la gente no tiene acceso a los servicios de salud, mucho menos privados, y los que sí cuentan con esa prestación se tienen que esperar horas en la fila para ser atendidos, y otros días y hasta semanas más para ser intervenidos quirúrgicamente.
Margarita Moreno, en aras de generar simpatías entre los colimenses, publicitó su operación de pie en el Hospital Colima, una de las clínicas privadas más caras del Estado, casi a la par del Hospital Puerta de Hierro; lo mismo ha hecho con las citas que ha tenido posteriormente para agradecer la calidez en la atención de los médicos.
La dirigente estatal de Movimiento Ciudadano en Colima tiene todo el derecho de atenderse en clínicas privadas o donde quiera —evidenciando que no le confiaría su salud y menos su vida al sistema de salud público, como el IMSS—; lo que genera repudio es que le restriegue a la sociedad que ella sí tiene dinero para irse a un hospital fifí, que cobra altísimos honorarios por citas y más por intervenciones quirúrgicas, y que crea que con eso genera la empatía de la gente de a pie.
Y sobre el hecho de que a Margarita Moreno le convendría que Griselda Martínez quedara fuera de la contienda con una inhabilitación para contender por cargos públicos, la encuesta de Massive Caller brinda la respuesta:
Ante la pregunta de quién le gustaría que fuera el candidato para gobernador de Movimiento Ciudadano, la gente respondió que le gustaría que fuera Griselda Martínez Martínez, con el 40.0% de las preferencias, mientras que en el segundo lugar está Margarita Moreno, con apenas el 11.1 por ciento.
Ahí tienen el porqué.
