POR Luis Fernando Moreno Mayoral
A Mario Delgado Carrillo lo quieren como candidato de MORENA-PT-Verde Ecologista al gobierno de Colima… ¡los del PRI!
Para nadie es secreto que el hoy secretario de Educación del gobierno federal, colimense de nacimiento, se relacionó en su juventud con prominentes priístas de Colima como José Ignacio Peralta Sánchez, Rubén Pérez Anguiano y hasta el magistrado Bernardo Salazar Santana.
Como la veleta de la política que es, sin embargo, llegó a ser el poderoso dirigente nacional de Movimiento de Regeneración Nacional, desde donde impulsó a los suyos en las candidaturas más importantes y vetó a otros.
Los resultados obtenidos en las gubernaturas no podrían entenderse sin el dinero ilegal que le inyectó Sergio Carmona Angulo El rey del huachicol: hay expedientes abiertos en donde se vincula a Mario Delgado con el hoy fallecido financiador —fue asesinado en una barbería en Nuevo León, justo cuando estaba en pláticas con las autoridades de Estados Unidos— de campañas políticas del PAN en el pasado y de MORENA desde el 2018.
Mario Delgado Carrillo es peor incluso que Ignacio Peralta: es más arrogante, más soberbio, más sinvergüenza y, sobre todo, más corrupto; de ahí que toda su vida se la hayan llevado bien…hasta que, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el ex gobernador de Colima se dejó llevar por la agenda personal de Enrique Alfaro Ramírez y decidió romper con el gobierno federal para hacer un bloque con otros ex mandatarios.
Esta semana, como se puede apreciar en medios de la Ciudad de México, Mario Delgado Carrillo fue exhibido desayunado en el restaurante del hotel Pousada de Lisboa, uno de los más exclusivos de Portugal; el ex dirigente de MORENA respondió de manera escueta que, en efecto, sí acudió de vacaciones al citado país, pero que fue con sus propios recursos. Nada más.
Eso es Mario Delgado: le gusta la buena vida, los lujos, los viajes al extranjero, el derroche sin control; a él no le preocupa el pueblo, sus necesidades y tampoco se guía por los preceptos obraodoristas de no mentir, no robar y no traicionar.
Por eso no sorprendió que un distinguido priísta, dueño de la pedacera que queda del Revolucionario Institucional en la entidad, confesara que quisiera a Mario Delgado Carrillo como el candidato del oficialismo al gobierno del Estado de Colima: son del mismo equipo, de la misma cofradía y tendrían de regreso los privilegios que perdieron desde el 2021.
Al margen de que lo más rancio del PRI quiere a Mario Delgado como el candidato de MORENA al gobierno de Colima, lo cierto es que al interior del partido guinda no lo ven como uno de los suyos; a él lo ven como una herencia maldita de AMLO y alguien que tarde o temprano será un apestado como lo es hoy Adán Augusto López Hernández.
Raymundo Riva Palacio escribió este lunes en su columna que Claudia Sheinbaum Pardo recibió una lista prioritaria de los políticos que desea Estados Unidos ver en la cárcel o extraditados: “dos generales —uno de ellos en activo—, tres gobernadores, dos miembros del gabinete y uno de los líderes en MORENA”.
Por sus nexos con El rey del huachicol —su hermano Julio César sí alcanzó a irse a Estados Unidos para cooperar con las autoridades sobre todo lo que Sergio hizo con el dinero ilegal que dio a campañas políticas—, Mario Delgado Carrillo sería uno de los dos miembros del gabinete que quiere Donald Trump tras las rejas.
El líder de MORENA a que se refiere puede ser Adán Augusto López Hernández.
Mario Delgado está aniquilado: además de por irse a Portugal a vacacionar en contraposición con los mandatos de la 4T, por estar en la lista de los que desea Estados Unidos que Claudia Sheinbaum entregue o encarcele.
En Colima, además de los priístas que lo quieren como gobernador de Colima, el único damnificado por la caída de Mario Delgado sería El Tecolín Memo Toscano Reyes, disfuncional director del Instituto Estatal de Educación para Adultos, IEEA, ex presidiario acusado de desviar recursos de la dependencia a su cargo.
