Los nexos de Adán Augusto en Colima

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Adán Augusto López Hernández cavó su propia tumba y hoy es un cadáver político…nomás no le han avisado.

Si bien en el Consejo Nacional de Movimiento de Regeneración Nacional algunos morenistas le gritaron “¡no estás solo!”, lo cierto, sin embargo, es que durante todo el evento estuvo en la esquina, como apestado, sin siquiera poder hablar.

El “hermano” de Andrés Manuel López Obrador, que fue un poderoso secretario de Gobernación y corcholata presidencial, voló demasiado alto y al final terminó quemándose en su propio juego.

Nadie cree que, por la amistad de 30 años que tenían, Adán Augusto López Hernández no supiera de los nexos criminales de Hernán Bermúdez Requena cuando lo nombró su secretario de Seguridad Pública; mucho menos le creen que, como segundo al mando del gobierno de la República, no tuviera acceso a información que corroborara la relación delincuencial de su funcionario con el cártel La Barredora.

La entrevista que dio a un programa de radio este lunes dejó en claro que Adán Augusto está solo con su Genaro García Luna y que es cuestión de días o semanas para que se vea obligado a solicitar licencia como senador para retirarse antes de que las investigaciones lo alcancen.

No está solo, en efecto, porque en su carrera político-criminal se hizo de aliados que, cuando fue metido en la sucesión presidencial por López Obrador, hicieron inversiones millonarias para financiar su campaña, con el objetivo de que, en el poder, les redituaran los favores con jugosos contratos.

¿Y a quién tuvo como promotores en Colima Adán Augusto López Hernández?

Nada más y nada menos que a la entonces presidenta municipal de Manzanillo Griselda Martínez Martínez y a su secretaria del ayuntamiento Martha Zepeda del Toro, las mismas que pregonaron ser honestas y cabales, pero hoy por hoy tienen investigaciones en su contra por peculado y otros delitos que en breve tendrán que pagar.

No se olvida que, cuando se dieron a conocer los coordinadores de campaña de Adán Augusto en Manzanillo, Zepeda del Toro hasta se peleó con los hermanos Yáñez Centeno por la interlocución.

Hay videos en redes sociales que, ciertamente, dejan en claro el entusiasmo de la hoy regidora del ayuntamiento de Manzanillo para promover las aspiraciones del ex gobernador de Tabasco.

Griselda Martínez también se sumó a la causa de López Hernández; ella creía que, con Adán Augusto en el poder, tendría el visto bueno para hacerse del control de MORENA en la entidad colimense.

Los cálculos le fallaron: no sólo Adán Augusto se fue hasta el cuarto lugar —incluso le ganó José Gerardo Fernández Noroña— sino que su proyecto se vino abajo por una serie de malas decisiones que involucraron un escándalo de faldas.

AMLO le dio como premio de consolación la coordinación de la bancada de MORENA en el Senado de la República y, por ende, la presidencia de la Cámara Alta; desde esa posición de poder ha venido construyendo su candidatura presidencial, la gubernatura de Andrea Chávez Treviño en Chihuahua y le juega las contras a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Un claro ejemplo de lo anterior es su oposición para que, como lo propuso la presidenta de México, la ley antinepotismo entrara en vigor en el 2027, por lo que operó con los corruptos del Verde Ecologista para que surtiera efecto a partir del 2030.

¡Y todavía Virgilio Mendoza Amescua espera que le den la candidatura a gobernador del oficialismo por negociación con el Verde!

Adán Augusto López y sus promotores son los primeros damnificados en esta relación político-criminal con algunos líderes de MORENA.

Lo cierto es que no serán los únicos.