POR Bibiano Moreno Montes de Oca
Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) actuaron con criterio político en el caso de la secuestradora Florence Cassez, sí, pero también con criterio jurídico. Así, ante las violaciones al procedimiento cometidas por las huestes del genízaro Genaro García Luna en los tiempos en que estuvo al frente de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), hubo que dejar en libertad a la compatriota de Víctor Hugo.
Son los claroscuros de un asunto en el que prácticamente no se queda bien con nadie, pese a que este tipo de omisiones legales se dan en todos los tribunales del mundo. El mejor ejemplo de lo anterior es el caso Aldape Guerra, el mexicano condenado a pena de muerte en Estados Unidos por un supuesto asesinato, que logró ser liberado en el último momento y salvarse de la cámara de gas. ¿Era o no realmente inocente? Misterio.
(El destino de este personaje, sin embargo, ya estaba trazado: algunos meses después, manejando en su auto con rumbo a la capital del país, procedente de una ciudad fronteriza, murió en un accidente carretero. En el ínter, la oportunista directiva de TV Azteca lo había involucrado en una fotonovela de la que hoy ya nadie se acuerda).
La francesa Florence Cassez era una secuestradora: formaba parte de la banda Los Zodiacos, liderada por su novio, Israel Vallarta, Algunas de las víctimas, como Cristina Díaz Valladares, secuestrada junto con su esposo e hijo de once años, están seguras de haber escuchado la voz de esa mujer durante el cautiverio (no puede haber dudas: es inconfundible el acento de los galos que, al hablar en español, parecen que traen un pedazo de mierda en la boca).
Claro, pudo más el hecho de que le habían violado los derechos humanos a la secuestradora que el daño causado por los delincuentes a sus presas. Los magistrados de la SCJN, pues, quedaron como el cohetero: echaron abajo el mal procedimiento por el que se acusaba a la plagiaria, pero dejaron en la total indefensión a las personas que fueron sus víctimas.
El problema, empero, es que el caso no es de esta administración, y ni siquiera de la anterior: viene de tiempos de Vicente Fox, cuando el genízaro García Luna estaba al frente de la AFI. En ese tiempo, con la complicidad de Televisa (que hasta ahora reconoce cínicamente haber participado en una puesta de escena), el policía montó su obra teatral ya bastante conocida que le generó simpatías… a la secuestradora, que le robó el corazón a millones de mexicanos.
Durante el calderonato, con todo el apoyo presidencial de su amigote de correrías, el arrogante García Luna mantuvo a raya a la Suprema Corte para que los ministros no pusieran en libertad a Florence Cassez, cuyos abogados alegaban que no se había respetado el procedimiento. El año pasado, cuando se trató el caso, las presiones del Ejecutivo sobre el Poder Judicial fueron muy evidentes. ¿Resultado? La condena fue de 60 años. En ese momento la empresa Producciones García Luna se salió con la suya.
El actual gobierno no ha tenido mayor participación en este asunto. Es probable que uno de los ministros responda a los intereses del presidente Enrique Peña Nieto, pero el caso lo resolvieron cinco. No obstante, EPN ya se apresuró a instruir a los titulares de la PGR y de la Secretaría de Gobernación para que no se vuelvan a repetir estos sucesos vergonzosos para el país, es decir, que no se viole nunca más el debido procedimiento.
Por cierto, por ahí se ha dicho que ahora los secuestradores, incluidos los de la banda Los Zodiaco, podrán también exigir el mismo trato que el dado por la Suprema Corte a la francesa (que ahora habla maravillas del gobierno de Peña Nieto). ¡Ilusos! Este es un caso con tintes diplomáticos, políticos y jurídicos, pero dudo mucho que se vuelva a presentar otro parecido en mucho tiempo.
En cuanto a los plagiarios nacionales, lo mejor será que permanezcan encerrados de por vida: su ilícita actividad es una de las más traumatizantes para las víctimas que tienen la mala fortuna de caer en sus garras.
Y en lo que todos coinciden es en que se llame a cuentas al cuico García Luna para que responda por sus actos. De hecho, el PRD ya “analiza” si decide denunciarlo por los excesos que cometió durante el sangriento calderonato, hayan prescrito o no las irregularidades.
*Columna publicada el 24 de enero de 2013.
