Locho y Azucena, sin autroridad moral y política

POR Jorge Octavio González

La exhibida que le dio el Sistema de Administración Tributaria a la gestión 2018-2021 del ayuntamiento de Colima desautoriza moral y políticamente a Leoncio Morán Sánchez y a Azucena López Legorreta a criticar los manejos financieros de la actual administración municipal.

Y es que, de acuerdo al comunicado emitido por la comuna capitalina la semana pasada, el SAT cobró indebidamente 4 millones 821 mil 396 pesos por un préstamo fiscal que se pidió en el año 2019, cuando Morán Sánchez era presidenta municipal de Colima, que generó un adeudo por la falta de entero de retenciones del Impuesto Sobre la Renta realizadas nada más y nada menos que por el DIF Municipal Colima.

¿Quién despachaba en el DIF Municipal Colima en la administración 2018-2021? La actual regidora del ayuntamiento de Colima, Azucena López Legorreta, que en cada sesión de Cabildo y de la Comisión de Hacienda Municipal se llena la boca de los supuestos buenos resultados que dieron cuando gobernaban.

La realidad los alcanzó: fue el propio SAT, brazo ejecutor del gobierno federal, el que confirmó los malos manejos de la administración municipal de Leoncio Morán Sánchez, concretamente en la dependencia que estaba bajo el mando de Azucena López Legorreta, al cobrarse a lo chino los casi cinco millones de pesos por no enterar el ISR como debían por ley.

Lo mismo hizo Locho Morán con las aportaciones del IPECOL: alrededor de 50 millones de pesos fueron desviados y el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Colima interpuso la denuncia correspondiente ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la Fiscalía General del Estado de Colima.

Pero fueron los diputados oficialistas del Congreso del Estado, en la pasada Legislatura, los que se encargaron de absolver de dichos delitos a Leoncio Morán Sánchez, cuando por los mismos días aprobaron la inhabilitación del presidente municipal de Villa de Álvarez y de sus regidores en la gestión de Felipe Cruz Calvario por asuntos menores.

Héctor Arturo León Alam también denunció que Leoncio Morán no había enterado las aportaciones al Instituto Mexicano del Seguro Social por alrededor de 7 millones de pesos.

Y si en la administración 2018-2021 no hubo obras de importancia, las calles estaban sucias y llena de baches y cada año en las lluvias se desbordaban los ríos y arroyos de la ciudad capital, en qué se gastaron todo el dinero que desviaron del IPECOL, de las cuotas del IMSS y del préstamo fiscal que se pidió en el DIF Municipal Colima.

Pues Leoncio Morán Sánchez quiso ser por enésima ocasión gobernador de Colima e implementó una costosa campaña publicitaria para golpetear a la candidata de MORENA con insultos y ejerciendo violencia política en razón de género y en convencer a la sociedad colimense que él encarnaba a la verdadera oposición en la entidad.

La onerosa campaña de Morán Sánchez en el 2021 no se entiende sin los recursos que se desviaron del ayuntamiento de Colima y otro tipo de financiamiento que se inyectó para sostener una narrativa de odio en los medios de comunicación y en las redes sociales todos los días con pautas que ningún otro candidato hizo.

Cada que la regidora Azucena López Legorreta salga con la cantaleta de que durante la administración de Leoncio Morán Sánchez se hicieron bien las cosas y había dinero para los trabajadores —el propio Arturo León puede dar fe de que manejó los recursos como si tuviera el presupuesto de todo el gobierno del Estado—, los regidores de la coalición PRI y PAN, y hasta de Movimiento Ciudadano, pueden recalcarle que no ha habido otra gestión municipal más corrupta que la de Locho Morán, pues hasta el SAT oficializó el desvío de recursos al cobrarse el dinero del préstamo fiscal que se pidió desde el DIF Municipal Colima y que generó adeudos por no enterar el ISR.

Así los diputados de la pasada Legislatura lo hayan absuelto de delitos que sí cometió, el SAT ya dejó en claro que Locho Morán es un sujeto corrupto que fue capaz de utilizar al DIF Municipal Colima para solicitar un préstamo fiscal que no se documentó en qué se utilizó.

Quedaron moral y políticamente derrotados.