Locho e Insúa dejaron una deuda de153 millones de pesos al IPECOL

POR Jorge Octavio González

Leoncio Morán Sánchez.

Leoncio Morán Sánchez tiene una obsesión: regresar a la presidencia municipal de Colima o, de perdida, que quede Azucena López Legorreta; para ello es capaz de inventar todo tipo de historias que sólo en su mente enferma se materializan.

Si bien Movimiento de Regeneración Nacional es el partido mejor posicionado para ganar la alcaldía capitalina, lo cierto es que cuenta mucho el perfil: no es lo mismo que pongan a la regidora morenista —que está muy mal calificada en las encuestas— a que la abanderada sea Viridiana Valencia Vargas.

Claro que, si de lo que se trata es de negociar que la hija del ex gobernador más criminal y corrupto sea la próxima presidenta municipal, la candidata ideal para lograrlo es, en efecto, Azucena López Legorreta.

¿Qué está haciendo Locho Morán para allanar el camino y lograr recuperar la presidencia municipal de Colima?

Actuar de manera enferma y obsesiva en contra de la actual administración municipal: lleva más videos y posicionamientos en contra del alcalde capitalino que iniciativas de ley en el Congreso de la Unión o participaciones en tribuna sobre los grandes temas que aquejan al país.

¿Han visto, por ejemplo, que Leoncio Morán hable acerca del presupuesto del 2026 y alce la voz sobre los recortes a salud y a seguridad? ¿Ha hablado sobre las madres buscadoras, mismas que están desaparecidas de la narrativa oficial? ¿Alguna palabra acerca del huachicol fiscal que embarra a las fuerzas armadas y salpica a los hijos de Andrés Manuel López Obrador?

Algo más fácil: ¿alguna propuesta en la Cámara de Diputados que haya impulsado para que le den más presupuesto al gobierno de Colima?

No, ¿verdad?

Lo de Leoncio Morán es la grilla barata; su fuerte —o lo que cree que es su fuerte— es la estridencia y el performance. Pero nada de eso borra su pasado de corrupción y la impunidad que intercambió por arrodillarse al oficialismo.

Sobre el crédito que solicitó el ayuntamiento de Colima por alrededor de 30 millones de pesos, Leoncio Morán salió en un video a solazarse y hasta festejó que con esas medidas no puedan cumplirse compromisos más adelante.

Y así como presentó unas declaraciones de Héctor Arturo León Alam, respecto a una sola quincena en donde no se pudo dispersar la nómina por adeudos que el SAT se cobró a lo chino y que derivó de un crédito fiscal del DIF Municipal en tiempos de Leoncio Morán, el propio líder sindical salió a recordar los adeudos del diputado federal y de Héctor Insúa García.

Tras señalar que la actual administración está al corriente con los pagos al Instituto de Pensiones de los Servidores Públicos del Estado de Colima (IPECOL), el secretario general del sindicato mayoritario recordó que las pasadas administraciones —que incluyen a Locho Morán y a Héctor Insúa— deben 153 millones de pesos.

100 millones, explicó el líder sindical, corresponden a la administración de Héctor Insúa, mientras que los 53 millones restantes a la de Leoncio Morán; lo que también mencionó Arturo León es que los dos están denunciados ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, que eventualmente tendrá que pronunciarse al respecto.

Y que no se confunda con la impunidad que le regalaron los diputados de la pasada Legislatura: lo que se votó en ese momento fue un juicio político, que no tiene nada que ver con la denuncia penal.

El juicio político, como su nombre lo indica, es político: se puede arreglar con negociaciones.

Lo que negoció Leoncio Morán fue arrodillarse ante el oficialismo y disculparse por las ofensas y la violencia política en razón de género contra la entonces candidata a gobernadora de MORENA.

Cómo no va a pedir un crédito el presidente municipal de Colima si, como lo acaba de reconocer el líder sindical, dos sujetos irresponsables y corruptos como Leoncio Morán y Héctor Insúa se encargaron de desviar recursos de los trabajadores para sus campañas políticas.

Morán Sánchez no tiene autoridad moral para cuestionar que se recurra a un préstamo porque él nunca se hizo responsable de sus desfalcos.

Y mientras la actual administración municipal solicitó el crédito que por ley tiene que pagar de manera puntual, Leoncio Morán birló el dinero de los trabajadores del ayuntamiento de Colima y dejó de hacer las aportaciones para utilizarlo en su enésima campaña para gobernador.