POR Jorge Octavio González
Como no tienen agenda propia ni proyecto de gobierno ni planeación, en Movimiento Ciudadano Colima quieren mantenerse en la conversación pública con propuestas de las administraciones que están bajo el control del partido naranja, como Jalisco y Nuevo León.
Jalisco, de acuerdo a Margarita Moreno, replica un modelo de Medellín, Colombia, donde las colonias más inseguras y violentas se transformaron en entornos seguros con las denominadas Colmenas.
El problema, sin embargo, es la realidad: Jalisco, desde el gobierno de Enrique Alfaro Ramírez, es la entidad con el mayor número de feminicidios y desapariciones; incluso fue de los únicos Estados que dejaron de alimentar la base de datos de los homicidios y desapariciones para no exhibirse a nivel nacional como indolentes e incompetentes.
Hoy, con Pablo Lemus a la cabeza del gobierno jalisciense, las cosas no han mejorado: siguen con el mayor número de desaparecidos y personas no localizadas, casi a la par del Estado de México.
Respecto a los homicidios dolosos, por ejemplo, Guanajuato tiene el mayor número, seguido del Estado de México; poco más abajo están Baja California, Chihuahua y, por supuesto, Jalisco, que Margarita Moreno ve como un ejemplo que tiene que seguir Colima en lo que han llamado la “cruzada por la paz”.
¿Y en qué consiste la tan cacareada cruzada por la paz? En que se escuchen las propuestas de los partidos de oposición, como el PRI, el PAN y MC, para enriquecer una propuesta conjunta para mejorar las condiciones de seguridad.
Con Mario Anguiano Moreno como gobernador, hace más de 13 años, de igual manera se realizaron foros donde los partidos políticos, asociaciones civiles, defensores de derechos humanos y la sociedad en general expusieron sus problemáticas con el fin de elaborar una propuesta para bajar los índices de inseguridad.
No sirvió para nada.
Y no funcionó porque las propuestas no fueran efectivas y viables, sino porque el combate a la violencia requiere inteligencia, estrategia y equipo táctico que, desde luego, las entidades por sí solas no tienen; para ello se necesita toda la fuerza del Estado que está representada en estos momentos por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Marina Armada de México y la Secretaría de la Defensa Nacional.
Pretender aplicar un modelo de seguridad diferente al que se está aplicando en el gobierno federal sería una pérdida de tiempo y de presupuesto; lo que deberían hacer las entidades, como lo hace Colima, es coordinar esfuerzos con la Federación para que logren desarticular bandas criminales y se lleven a generadores de violencia que mantenían en el terror a sus entidades, como sucedió hace días en Michoacán con la detención de El Bótox.
Sobre Nuevo León, con un payaso llamado Samuel García como gobernador, hay que señalar que también lidera la cifra de feminicidios desde el 2024.
Margarita Moreno viven una realidad alterna y por eso cree que Colima está peor que los gobiernos de Jalisco y Nuevo León, cuando en realidad esas dos entidades lideran, desde hace años, las cifras de homicidios, feminicidios, desaparecidos y personas no localizadas.
Por cierto: Margarita Moreno y José de Jesús Dueñas García ahora sí contemplan al PRI y al PAN para que se sumen a la cruzada por la paz, pero hace una semana los despreciaron cuando se habló de la posibilidad de hacer una mega alianza para competir en el 2027 por la gubernatura del Estado.
La soberbia y egolatría los domina.
