La obsesión del verde cachetón del puro

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

Virgilio Mendoza Amescua ya lo dijo a través de sus corifeos a sueldo: no le importa no estar en el ánimo del oficialismo y saberse abajo en todas las encuestas de opinión; mientras tenga la cercanía con Manuel Velasco siempre tendrá la oportunidad de, en una negociación en lo oscurito entre las cúpulas del poder, ser el candidato de la alianza a gobernador de Colima.

Qué diferencia de aquél aspirante panista, allá por el 2015, que tuvo que dejar su lugar para no entorpecer el camino de José Ignacio Peralta Sánchez, designado por Luis Videgaray y Enrique Peña Nieto para que gobernara la entidad colimense.

Hoy, sin embargo, está a merced de un dedazo del centro. Qué vergüenza.