La gira de medios de Sofía Primera

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

En Colima es común que algunos medios de información, sobre todo los que se dicen influyentes y a la vanguardia, cobren por las entrevistas.

No todos, claro: otros incluyen las entrevistas en el convenio que firman con las dependencias de gobierno.

No es el caso de Sofía Peralta Ferro: ella, hasta donde se sabe, no cuenta con presupuesto en el Congreso del Estado para ir a hablar de su vida y sus aspiraciones políticas.

La semana pasada, después de los señalamientos que se hicieron sobre su actitud en las fiestas de Villa de Álvarez, la diputada comenzó una gira de medios por algunos programas de radio y de internet; ahí habló muy poco sobre su actividad en el Poder Legislativo —porque es poco o nulo lo que ha hecho— pero sí mucho de su vida y lo que espera en el futuro.

Pese a no contar con la experiencia necesaria —apenas ganó su primera elección en el 2024—, Sofía Peralta ya quiere ser presidenta municipal de Villa de Álvarez. Y en una de esas ya hasta se siente con los arrestos para ser gobernadora.

Ella, en uno de los programas a los que asistió, dijo admirar al septuagenario Arnoldo Ochoa González. ¿? ¿Ese es su referente político? ¿Un dinosaurio que, ciertamente, jamás en su vida ha ganado una elección donde se cuenten los votos?

Lo peor no fue eso: dijo que sus valores como ser humano se forjaron a partir de lo que le enseñaron su padre Pedro Peralta Rivas y su abuelo Pedro Don Bacinico Peralta Ceballos. ¡Sin comentarios!

Ya no insistió en su propuesta de incluir materias relacionadas con las tradiciones de Colima y Villa de Álvarez. En PXPress dos maestras le corrigieron la plana: sí hay clases sobre las tradiciones locales; que ella nunca haya puesto un pie en una escuela pública no la exime de ignorar lo que sucede en las aulas.

El problema con ir a programas donde los conductores estuvieron cerca de políticos corruptos es que se les nubla el juicio cuando tienen en entrevista a una hija o nieta de un ex servidor público que trataron en el pasado: creen que son las buenas personas que saludan cuando ya hay un lazo más cercano de afecto o de compromiso.

A Sofía Peralta Ferro se le cuestionó por su soberbia en las fiestas de Villa de Álvarez y por presentar una propuesta de ley inviable en todos los sentidos; además fue la gente en los comentarios la que destrozó a la diputada, a la que, sin embargo, la mayoría ni conocía.

La diputada panista tiene todo el derecho de aspirar a ser la candidata de la oposición a la presidencia municipal de Villa de Álvarez; otra cosa es que pase los filtros de la dirigencia estatal —Julia Jiménez también quiere la misma candidatura, fungiendo como juez y parte— y que la gente del municipio le dé los votos para ganar en las urnas.

Ella, por sus conexiones con los dueños del PAN en Colima, podría ganar la candidatura sin sobresaltos; el problema es que eso no le garantiza su triunfo en las elecciones constitucionales.

En fin: Sofía Peralta no debe escuchar a quienes le dicen al oído que ella merece ser presidenta de Villa de Álvarez por su estirpe, así como su pariente José Ignacio Peralta Sánchez se lo creyó en su momento.

Eso sí sería de una soberbia enorme.