POR Jorge Octavio González
Un comunicador de Manzanillo, en algún detrás de cámaras de un programa de internet, les confesó a sus interlocutores por qué apoyaba a Virgilio Mendoza Amescua tan apasionadamente:
—Les voy a decir la verdad: ¡paga muy bien!
Y está bien: todo político que se precie, sobre todo aquél que genera o recibe dinero de dudosa procedencia, tiene el derecho de tener comunicadores a su servicio para sus intereses electorales; al final lo pueden justificar como una inversión que se tiene que hacer para llegar a la meta fijada.
Lo anterior como contexto de por qué, después de que se le cuestionó severamente por haber presionado a Movimiento de Regeneración Nacional —a través de Arturo Escobar y Vega— para que hubiera piso parejo en la interna para la candidatura a gobernador en el 2027 y cuestionado a la presidenta municipal de Manzanillo por el caso vial que le corresponde a la ASIPONA resolver, salieron las plumas untadas de verde a defenderlo más que a sus propias madres.
Cabe mencionar que los mismos que salieron en defensa del senador de la República atacan sin misericordia a Rosa María Bayardo Cabrera todos los días; esto deja muy claro que Virgilio Mendoza es el que patrocina los ataques a la presidenta de Manzanillo porque es la mejor posicionada del oficialismo para suceder a Indira Vizcaíno.
El chapulín de la política —por haber estado en el partido colimense ADC, en el PAN, aliado del PRI y ahora de MORENA— sabe que es su última oportunidad de ser gobernador de Colima; en las dos anteriores ocasiones cedió su lugar por los expedientes judiciales que le enseñaron y la sugerencia de que, si quería seguir viviendo de la política, mejor se sumara a la causa.
Su mejor momento fue, desde luego, cuando el candidato del PRI resultó ser José Ignacio Peralta Sánchez: quienes operaron la declinación de Virgilio señalan que nomás le mostraron unas fotografías y de inmediato salió públicamente a decir que, para no ir en contra del proyecto designado por el presidente Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, tomaba la determinación de no competir contra su amigo Nacho Peralta.
Y aunque la segunda ocasión no estaba tan posicionado, hizo campaña de brazos caídos ante la candidata de MORENA por las mismas razones que la primera: los expedientes que nomás no se cierran sino que se mantienen en espera para tiempos electorales.
Hoy de plano ni en Manzanillo tiene los números que presumen sus empleados en los medios; a lo más que podría aspirar es a que uno de los suyos sea el candidato a la presidencia municipal del puerto, habida cuenta que el que posicionan desde el oficialismo, el mamonazo Jorge Padilla Castillo, es un sujeto con el carisma de una piedra.
Ser considerado como un serio aspirante a gobernador de Colima por la alianza MORENA-PT-Verde Ecologista es, sin embargo, un sinsentido de Virgilio Mendoza; su momento pasó y si no supo aprovechar su popularidad y el financiamiento de los empresarios del puerto es por el miedo que le tuvo enfrentar al sistema y a hacerse responsable de sus propios actos.
Las presiones públicas y privadas a los dirigentes de MORENA, tanto a nivel local como a nivel nacional, no tendrán el efecto esperado; mucho menos después de que los senadores y diputados federales del PVEM lograron que el mafioso Adán Augusto López Hernández y Ricardo Monreal Ávila modificaran la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre el nepotismo.
Como se recordará, la presidenta de México deseaba que la ley antinepotismo entrara en vigor en el 2027; sin embargo, la presión y los chantajes de los verdes orilló a los líderes del Senado y la Cámara de Diputados a desobedecer a la jefa del movimiento y lo pasaron hasta el 2030.
Y en lo local, como ya se ha podido documentar, Virgilio Mendoza tuvo que pedirle a Arturo Escobar y Vega que viniera a Colima a exigirle a MORENA, en su propia casa, que hubiera piso parejo para participar en la alianza; de lo contrario amenazaron con irse por la libre o se aliarían con el PRIAN para hacer perder a la candidata oficial.
¿Por qué MORENA habría de tenerles consideración a esos sujetos corruptos y mercenarios de la política mexicana del Verde Ecologista?
El golpeteo público y a través de sus mercenarios a sueldo a Rosi Bayardo dejan en claro por qué nunca le tuvieron confianza a Virgilio Mendoza: por traidor y tener un proyecto personal en donde los verdaderos morenistas no están incluidos, sino personeros de la vieja política que ya demostró que no sabe gobernar y que destruyó a Colima y al país sin piedad.
Virgilio Mendoza puede conformarse con seguir en libertad y que Gaby Benavides sea la candidata de la alianza a la presidencia municipal de Manzanillo.
Y todo porque el aspirante del oficialismo que más promueven en los medios es un sujeto ramplón, arrogante y, por si fuera poco, beneficiario del nepotismo: su esposa es secretaria del ayuntamiento de Manzanillo y a su cuñado Director de Licencias Municipales.
