La flecha le viene derecha

POR José Luis Santana Ochoa

Aunque el dirigente nacional priista Rafael Alejandro Moreno Cárdenas le baile al Santo Señor de Chalma, no logrará que lo salve de la hoguera que la santa inquisición 4teísta le tiene preparada: someterlo ante la justicia 4T-II  por la presunta comisión de los delitos de peculado, uso indebido de atribuciones y extralimitación de facultades, que la Fiscalía Anticorrupción de Campeche ha enderezado en su contra. La flecha le viene derecha.

El desafuero de Moreno Cárdenas por parte de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión será de mero trámite. Él lo sabe y por eso ya se peló hacia los Estados Unidos de América en busca de acogida, de protección y abrigo, y para presentar ante instancias gringas a internacionales, denuncias contra Andrés Manuel López Obrador por no combatir la violencia imperante en el país durante su sexenio, y sus presuntos nexos con cárteles de la droga. En el mismo viaje, Alito empaquetó a los ex gobernadores de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; y de Sonora, Alfonso Durazo Montaño; al ex gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández; y a su cuñado que mal gobernó Chiapas, Rutilio Cruz Escandón Cadenas, por encubridores y recibir a manos llenas financiamiento ilícito.

A Moreno Cárdenas le está pasando lo mismo que al ex priista converso a Morena senador Adán Augusto Hernández López: sus aliados lo están dejando solo, a su suerte, y los cuadros tricolores que atropelló para imponérseles como dirigente nacional del PRI se alegran y dan de brincos porque su inevitable e inminente salida de edificio sede de su CEN les abrirá las puertas para su regreso de cara a las contiendas electorales de 2027.

El muy probable advenimiento de una nueva dirigencia nacional que empiece por reconocer los agravios que el PRI le ha hecho a su propia militancia y a la ciudadanía en general, y prometa y se comprometa a conducirse con apertura y respeto a las decisiones democráticas, lo hará amigable con sus militantes, atractivo de nuevo a los electores y confiable para otras fuerzas opositoras que podrán aliársele en futuras contiendas electorales.

Las expresiones de solidaridad para Alejandro Moreno Cárdenas por parte de su gente en los estados de la República , y de condena al Partido Movimiento de Regeneración Nacional , como las que ha hecho el dirigente estatal del PRI en Colima, Enrique Rojas Orozco,  acusándolo  de «haber desatado una feroz campaña persecutoria en contra del dirigente nacional del PRI utilizando las fiscalías como garrote para intimidar a quienes defendemos a México” ,  son entendibles, pero no lograrán desviar la flecha que le viene derecha a su entrañable líder.

Para Rojas Orozco, “Morena ha convertido las Fiscalías en armas para atacar a la oposición. Nos queda claro que el proceso contra el Presidente Alejandro Moreno es un acto de persecución política. No buscan justicia, buscan callar una voz crítica y valiente que ha enfrentado al poder de frente”, pero de allí a colegir que lo que le hagan al Alito se lo hacen al PRI en su conjunto y al país, hay un océano en medio.  Él no es el PRI, mucho menos el país. ¿O sí?

Enrique podrá seguir gritando claro y fuerte para que los escuchen bien, que “el PRI no se calla, no se rinde y no se arrodilla. Vamos a defender a nuestro partido, a nuestro país y a cada priista que levante la voz”, pero la suerte de su amado dirigente nacional está ya echada y poco o nada podrá hacer para revertirla. Al tiempo.

EL ACABO

 Si MORENA logra su objetivo de enjaular al todavía presidente del CEN del PRI, Manuel Moreno Cárdenas, terminará haciéndoles un gran servicio al priismo auténtico, y a la oposición a la 4T-II en su conjunto. Ojalá que no reculen.

 Para que, al defenderse de los embates morenistas, no se lleve entre sus espuelas al Partido Revolucionario Institucional, Alejando Moreno Cárdenas debiera ahuecar su ala tricolor más rápido que inmediatamente. ¿O no?