POR PXPress
EL GOBIERNO DE ANDRÉS MANUEL López Obrador aplaudió hasta la saciedad cuando, desde los Estados Unidos, las autoridades dieron por buenas las confesiones de narcotraficantes que se convirtieron en testigos protegidos para condenar a Genaro García Luna.
SI BIEN SIEMPRE HUBO SOSPECHAS de sus nexos con algunos de los cárteles de la droga mexicanos, lo cierto es que los testimonios realizados en la corte de Brooklyn en contra del secretario de Seguridad Pública del gobierno de Felipe Calderón carecían de pruebas documentales como fotos, videos, papeles, etcétera.
LA HISTORIA PONE A LOS MISMOS personajes en la misma situación, pero ahora con el objetivo de enjuiciar a políticos mexicanos de la llamada Cuarta Transformación.
LUEGO DE QUE OVIDIO GUZMÁN López fue extraditado a los Estados Unidos, se dieron algunas señales de su cooperación para obtener privilegios; entre ellas, el secuestro de Ismael El Mayo Zambada en territorio mexicano para trasladarlo hacia el país del norte, además de llevar a más de 20 integrantes de su familia, incluida su madre Griselda López, a los Estados Unidos.
A LA PRESIDENTA CLAUDIA SHEINBAUM Pardo no le gustó que Ovidio Guzmán López comenzara a cooperar con el gobierno de Donald Trump y cuestionó la incongruencia de que, por un lado, los vecinos del norte dicen que no negocian con terroristas, pero por el otro hacen acuerdos con miembros de organizaciones terroristas extranjeras, como el propio hijo de El Chapo Guzmán.
LO QUE TIENE VERDADERAMENTE MOLESTOS a la presidenta de México y a sus más cercanos colaboradores es lo que dijo el abogado de Ovidio Guzmán, Jeffrey Lichtman, sobre lo que están señalando desde Palacio Nacional para desacreditar los dichos de su cliente en el juicio que próximamente se llevará a cabo.
EL ABOGADO DE OVIDIO GUZMÁN AFIRMÓ: “Al parecer, la presidenta de México Claudia Sheinbaum está disgustada con mis sinceros comentarios sobre su oficina y gobierno corruptos”. Y agregó: “Puede convocar tantas conferencias de prensa apresuradas como quiera, pero el pueblo mexicano (y yo mismo) sabemos que actúa más como el brazo de relaciones públicas de una organización narcotraficante que como la líder honesta que merece el pueblo mexicano. Tendré más que decir al respecto en breve”.
Y SI A LO QUE DECLARE EL HIJO DE Joaquín Guzmán Loera le sumamos lo que vaya a decir Ismael Zambada García y Rafael Caro Quintero, no hay que adivinar que en Palacio Nacional deben estar demasiado nerviosos por lo que salga de esas audiencias y, sobre todo, cuántos miembros distinguidos de la 4T saldrán embarrados y señalados por sus nexos con el narcotráfico.
