El plan para derrocar al alcalde de Coquimatlán

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

El plan de las fuerzas oscuras que se quieren apoderar del ayuntamiento de Coquimatlán está en marcha.

El escándalo mediático por el despido de cinco trabajadores sindicalizados a finales del año pasado fue el primer acto de la revancha que inició Carlos Chavira George desde la cárcel.

Ya no sólo emprenden el golpeteo contra Luis Gerardo García Olivares en medios de comunicación por cuestiones sin sinsentido, como tomarse la foto haciendo algún trabajo en el ejercicio de sus funciones de alcalde; ahora realizaron acciones legales en contra del presidente municipal vía uno de los poderes fácticos en la entidad.

Y es que, de acuerdo a la información que se dio esta semana, la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Gobierno, Ayuntamientos y Organismos Descentralizados del Estado, comandada por Teresa Ramírez Guzmán, presentó una serie de denuncias ante el Tribunal de Arbitraje y Escalafón y la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción por el despido de los burócratas en Coquimatlán.

Si bien Luis Gerardo García Olivares tiene un sinfín de problemas en el municipio que apenas si puede gobernar, los frentes se están abriendo cada vez más debido a la falta de oficio político del presidente municipal y el temor a que en breve sea destituido de su cargo por incompetente.

Nadie lo culpa de ser un improvisado y de administrar el ayuntamiento de Coquimatlán mientras está estudiando la carrera de Derecho; el problema es que asumió la responsabilidad del encargo —que requiere seriedad y estar de tiempo completo— tras verse envuelto en una operación para encarcelar a su jefe político.

Que no esté a la altura de las circunstancias no es algo que se merezcan los habitantes de Coquimatlán, aunque la mayoría de los trabajadores de primer nivel son familiares y amigos de Carlos Chavira George y sólo le responden a quien está encarcelado por cometer delitos sexuales contra un menor de edad.

Lo que está sucediendo en estos momentos no es más que la respuesta de un amigo que se sintió traicionado y que quiere regresar por algo que cree que es de él: la presidencia municipal.

Mucho se ha debatido si Luis Gerardo García es presidente municipal gracias a Carlos Chavira; lo cierto es que es alcalde del municipio porque generó las condiciones para que su jefe fuera detenido, con la promesa de que tendría el respaldo político y financiero de algunos actores políticos.

Ahora que no puede con la gobernabilidad de Coquimatlán, donde los trabajadores impuestos por Carlos Chavira hacen lo que quieren sin consultarlo y los policías protagonizan escándalos cada fin de semana por su prepotencia e incapacidad, a García Olivares no le queda más que resistir la andanada de golpes que le están propinando para bajarlo del caballo.

La pregunta ya no es si Luis Gerardo García Olivares dejará la presidencia municipal de Coquimatlán; lo que todos se preguntan y apuestan es cuándo será destituido.