El libro de Julio Scherer: un misil directo al corazón de la 4T

POR Luis Fernando Moreno Mayoral

El libro Ni venganza ni perdón resultó una bomba que estalló en plena cara a quienes conforman la cuarta transformación.

Julio Scherer Ibarra, hay que decirlo también, los tres primeros años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador fungió como un temido y poderoso consejero jurídico de la presidencia de la República y salió en medio de acusaciones de tráfico de influencias y extorsión.

Lo anterior no implica que su libro, en coautoría con Jorge Fernández Menéndez, sea mentira; lo único que sí hay que resaltar es que el texto tiene toda la verosimilitud debido a las reacciones que ha generado al interior del gobierno y de los principales señalados en el libro.

Lo que no se sabía y sorprendió fue que Jesús Ramírez Cuevas, ex coordinador de comunicación social del sexenio pasado y actual coordinador de asesores en el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, fue el que llevó a Sergio Carmona Angulo El Rey del Huachicol a MORENA para que financiara las campañas con dinero del crimen organizado.

Lo que sí se sabía y terminó por confirmarlo Julio Scherer es que fue Mario Delgado Carrillo, entonces poderoso dirigente de Movimiento de Regeneración Nacional, el que se benefició de los recursos provenientes del huachicol fiscal para ser dirigente de MORENA y después inyectar dinero a las campañas electorales de varios Estados.

Quienes afirmaron que Mario Delgado fue un gran estratega y operador político se equivocan de manera rotunda: arrasó en las elecciones por el dinero sucio que metió a varias campañas, amén del secuestro de militantes de la oposición y las amenazas a los candidatos para que no hicieran campaña.

Ese hampón de siete suelas, que hoy es secretario de Educación Pública, es el mismo que en Colima promueven algunos oficiosos que responden al viejo régimen priísta para que sea el candidato del oficialismo a la gubernatura del Estado; incluso dicen que si es el candidato ganaría sin problema alguno.

Así de sinvergüenzas son.

Delgado Carrillo ni siquiera fue capaz de destituir de la dirección de Materiales Educativos de la SEP al comunista Marx Arriaga Navarro, que montó todo un circo por varios días y se atrincheró en su oficina, lanzando todo tipo de acusaciones hacia Mario Delgado y al sistema educativo del gobierno federal.

Y así creen que podría gobernar un Estado tan complejo como Colima.

Como toda acusación hacia el núcleo morenista, con duros señalamientos de actos de corrupción, el libro Ni venganza ni perdón ha sido descalificado por los puros por no contar con pruebas que, sin embargo, sólo no las ven quienes no las quieren ver: en el libro hay códigos QR que llevan a los documentos de origen de las acusaciones que se hacen en contra de diversos personajes de la política del sexenio pasado, como Jesús Ramírez Cuevas, Adán Augusto López Hernández, Alejandro Gertz Manero, Hugo López-Gatell, Manuel Bartlett Díaz, entre otros.

Si bien desde la presidencia de la República se minimizó el impacto del libro y de antemano se rechazó cualquier tipo de investigación en contra de los involucrados, el material ha servido para poner en una encrucijada a los morenistas y también ha sido de interés para Estados Unidos, que en eso de las investigaciones no se andan con juegos.

Eventualmente habrá consecuencias.