POR Jorge Octavio González

“Pinche Armando (Reyna), da la cara. ¡Cobarde! ¡Da la cara, cobarde!”, fueron las palabras del dirigente del PRI en Tecomán, Jonathan Castillo, mientras era llevado de cantarito hacia la salida de la Dirección de Servicios Públicos el pasado fin de semana.
En un operativo realizado en la madrugada del sábado 30 de agosto, como los que suelen hacer para atrapar a capos peligrosos como Joaquín Guzmán Loera, elementos de seguridad pública de Tecomán llegaron con lujo de violencia e incautaron la mercancía de los vendedores que se ponen semana tras semana en el centro histórico del municipio.
La problemática no es nueva, sino que ya tiene mucho tiempo; sin embargo, no se había podido llegar a un acuerdo entre los comerciantes y las autoridades del ayuntamiento para que los primeros no perdieran su fuente de trabajo y los segundos atendieran una petición de una parte de la sociedad que no ve bien que los vendedores invadan los portales con su mercancía.
En la pasada administración, con Elías Lozano como alcalde, sucedió algo parecido con los comerciantes que tienen kioskos en el centro de Tecomán: el entonces presidente municipal amenazó con quitarles las cortinas metálicas que los propios vendedores habían puesto para proteger sus negocios, habita cuenta de que constantemente eran víctimas de la delincuencia organizada.
El asunto no pasó a mayores y las actividades continuaron con normalidad.
Ahora, sin embargo, el actual presidente municipal, un sujeto de pocas entendederas y autoritario como cuando militaba orgullosamente en el PRI, sin mediar negociación alguna ordenó el desalojo de los comerciantes del centro histórico de la ciudad tecomense y decomisaron la mercancía que quedó a la intemperie en la Dirección de Servicios Públicos.
En el lugar se encontraba, porque también acude a vender los fines de semana en los portales, Jonathan Castillo, quien comenzó a documentar el operativo y grabó las quejas de los comerciantes y su rechazo al autoritarismo que estaba emprendiendo Armando Reyna.
Como el alcalde de Tecomán no quiso dar la cara ni atender a los comerciantes afectados por el operativo del pasado fin de semana, fueron canalizados con Roberto Chapula Rincón, director de asuntos jurídicos del ayuntamiento de Tecomán, quien fue rechazado como interlocutor porque el funcionario no tiene autoridad para llegar a acuerdos.
Si con Elías Lozano funcionó su intermediación ante los comerciantes, con Armando Reyna no fue así; lo único que se pudo ver en los videos de la reunión con el jurídico de la administración municipal fue un repudio de parte de los comerciantes hacia Chapula Rincón por no ser la persona que ellos buscaban para que solucionara el conflicto.
Roberto Chapula Rincón fue rebasado por la abrumadora presencia de comerciantes que le estuvieron exigiendo que regresaran la mercancía a sus dueños y le gritaban que era un corrupto que no podía hacer nada para dar solución al problema.
El funcionario, desde luego, es inexperto, sin vocación; quedó aplastado ante las quejas de los vendedores que, azuzados por el dirigente del PRI en Tecomán, lo insultaron y acorralaron de la peor manera, quedando mudo mientras lo interpelaban.
Como no hubo ningún compromiso ni fue respetado como interlocutor, se limitó a informarles a los comerciantes que en breve les llamarían para recoger la mercancía incautada, sin que hubiera algún acuerdo firmado para llegar a una solución.
Chapula Rincón no sirvió para mediar y Armando Reyna tendrá que dar la cara en cualquier momento para responder ante el enojo de los comerciantes que, como ya se vio en los videos que circularon en redes sociales, no son nada dejados y le pueden generar una crisis de gobernabilidad al presidente municipal.
