POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Adán Augusto López Hernández desafió a la Fiscalía General de la República y a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: si quieren que comparezca ante las autoridades, que primero lo llamen, retó.
En la sesión de este jueves en el Senado de la República, después de tres semanas de evitar que se hablara de los nexos del secretario de Seguridad Pública de Tabasco con el crimen organizado, finalmente se dignaron a abrir el debate en tribuna.
La metralla de la oposición no se hizo esperar: Lilly Téllez, Federico Döring y hasta Alito Moreno Cárdenas señalaron que el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Alta debe retirarse del cargo para ponerse a disposición de las autoridades.
Por más que José Gerardo Fernández Noroña intentó acallar las voces críticas, ya no pudo estirar más la liga y terminó por reventarse.
Lilly Téllez lo más que le dijo es que era un criminal que debiera salir del Senado de la República esposado y directo a la cárcel.
Federico Döring le recordó que fue el hijo del general secretario de la Defensa Nacional del gobierno de Andrés Manuel López Obrador el que reportó en una tarjeta informativa —que después hackeó el colectivo Guacamayas y la difundió a la opinión pública— de los nexos de Hernán Bermúdez Requena con el grupo La Barredora.
Y Alito Moreno Cárdenas fue duro y directo en sus señalamientos: “Si nos midieran con la misma vara a ti y a mí, tú estarías en la cárcel, Adán”.
Adán Augusto López Hernández, sobrado y lleno de soberbia, respondió a todos los señalamientos que le hicieron en tribuna; además de descalificar a los senadores, retó a la Fiscalía General de la República para que lo citen a declarar, sabedor de que eso jamás ocurrirá por el manto de impunidad que lo cubre desde Palenque.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo quisiera aprovechar la coyuntura para deshacerse del hampón López Hernández y de paso de Andy López Beltrán; el problema es que los dos tienen la protección de Andrés Manuel López Obrador y desafiarlo en estos momentos, con todos los problemas que tiene el país y la bipolar relación con Estados Unidos, no le abonaría en nada a la estabilidad y gobernabilidad del país.
El tema de los nexos del secretario de Seguridad Pública en Tabasco con el narco no se agotará por más distractores que lancen a los medios, como la liberación del secuestrador Israel Vallarta; el tema seguirá en los medios y la oposición no se cansará de ponerlo en las mesas de debate todos los días.
Lástima por el partido MORENA y el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo que, ciertamente, terminarán manchados por los nexos criminales del subalterno de Adán Augusto López Hernández, el nuevo Genaro García Luna de la 4T.
