POR PXPress
LA PRESIDENTA DE MÉXICO VINO A Colima no sólo a anunciar inversiones y obras, sino a legitimar los esfuerzos de la gobernadora Indira Vizcaíno y del eventual relevo que tendrá lugar en el 2027 en la gubernatura del Estado.
CLAUDIA SHEINBUAM PARDO dijo, en sus redes sociales, “informamos al pueblo de Colima que aumentará la inversión para ampliar Manzanillo, el puerto más importante del país. El próximo año concluimos la autopista Armería-Manzanillo y avanzan las labores en diversos puentes, presas y obras para asegurar agua a la población.
TAMBIÉN AGREGÓ QUE “en diciembre estará listo el Hospital Regional IMSS-Bienestar y sigue la rehabilitación de varias unidades médicas. En la entidad habrá 26 mil nuevas viviendas. Vamos bien porque contamos con el respaldo del pueblo”.
PERO MÁS ALLÁ DE ESOS ANUNCIOS, todos de gran relevancia para la entidad, el mensaje de fondo es el apoyo para la mandataria estatal y su proyecto político transexenal.
POR MÁS GUERRA SUCIA QUE EMPRENDAN los opositores a la presidenta municipal de Manzanillo, utilizando a mercenarias desequilibradas al servicio de la pasada gris administración porteña, el respaldo de la maquinaria oficialista fue muy claro.
QUIENES TENDRÍAN QUE PREOCUPARSE por su situación jurídica son, precisamente, esos políticos del partido naranja que, como Benjamín Alamillo González, demostraron ser unos tramposos y pretendieron torcer la ley para alcanzar el poder.
EN EL OFICIALISMO TIENEN MUY claro que los dirigentes de la franquicia que compró Ignacio Peralta son los que están bombardeando, en medios y redes sociales, a Rosi Bayardo; para ello sumaron a un regidor acusado de falsificar una cédula profesional que, a su vez, alimenta a una gatillera que corrieron en el sexenio pasado por corrupta.
