POR Jorge Octavio González
El ex secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano en el gobierno de José Ignacio Peralta Sánchez no era cualquier persona; era parte del entramado de corrupción del círculo peraltista que heredó a Margarita Moreno en la presidencia municipal de Colima.
José de Jesús “N” fue aprehendido por el delito de fraude cometido en diciembre de 2023. Ojo con la fecha: era funcionario de Margarita Moreno como director general del Instituto de Planeación para el Municipio de Colima (IPCO).
En complicidad con otra persona, de acuerdo a la Fiscalía General del Estado de Colima, el ex servidor público engañó a un ciudadano para que realizara una inversión en la construcción de un fraccionamiento ubicado en el municipio de Manzanillo.
Como los hampones que son, sin embargo, le ocultaron a la víctima la situación jurídica del proyecto; de ahí obtuvieron un beneficio económico indebido y le causaron un daño patrimonial a la persona por la cantidad de $20 millones 513 mil pesos.
Cuando decimos que José de Jesús “N” no era cualquier persona no hay exageración alguna: además de ser funcionario de primer nivel de José Ignacio Peralta y Margarita Moreno, su esposa fue secretaria del ayuntamiento de Colima en la gestión de la hoy dirigente estatal de Movimiento Ciudadano en Colima y también compitió por el partido naranja como candidata a diputada local por el distrito II en las pasadas elecciones.
El círculo de complicidad se cierra con Carlos Arturo Noriega García y Susana Martínez Briceño, todos ellos denunciados ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción por diversos delitos; todos ellos funcionarios destacados en los gobiernos de Nacho Peralta en el gobierno del Estado y de Margarita Moreno en el ayuntamiento de Colima.
Si bien el delito de fraude en cuestión, imputado al ex director general del IPCO en el Municipio de Colima, no es parte de las denuncias interpuestas por sus acciones como servidores públicos, sí refleja lo que hicieron cuando estuvieron en el poder: valerse de los cargos públicos para hacer negocios y protegerse con el manto de la impunidad mientras engañaban a la sociedad.
Lo anterior obliga a hacer varias preguntas: si José de Jesús “N” se valió del cargo para cometer un fraude por más de 20 millones de pesos, ¿qué otros ex servidores públicos, en el gobierno del Estado y en el ayuntamiento de Colima, actuaron de similar manera? ¿A cuánta gente engañaron para hacer negocios? ¿Y de esas acciones sabían Nacho Peralta y Margarita Moreno? Alguien tiene que investigar.
La detención del ex funcionario de Nacho Peralta y Margarita Moreno envía una clara señal a la clase política que tiene pendientes con la justicia: nadie, por muy alto funcionario que haya sido en el pasado reciente, está exento de enfrentar las consecuencias de sus actos si incurrieron en actos ilegales cuando tuvieron la responsabilidad de estar en cargos públicos.
