POR Luis Fernando Moreno Mayoral
Mely Romero Celis, utilizando la tribuna del Senado de la República para tratar un asunto personal, le pidió a Omar García Harfuch que visite Colima para que se dé cuenta de la realidad sobre la inseguridad.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno de la República le respondió a la senadora del PRI que, desde el inicio de la administración de Indira Vizcaíno, los homicidios dolosos han bajado un 26%.
También le respondió con esos datos porque, de acuerdo a la ex funcionaria de la administración de Enrique Peña Nieto, al hombre fuerte de Claudia Sheinbuam Pardo no le informan correctamente lo que pasa en Colima.
Tal vez por ingenuidad, tal vez por ganas de molestar, Mely Romero ignora que quien tiene la información más precisa y actualizada acerca de la inseguridad en todo el país es precisamente el secretario Omar García Harfuch.
El señor, cuando aceptó la invitación de la presidenta de México, lo primero que pidió es autonomía para actuar, equipo propio y de confianza y acceso a toda la información de inteligencia civil y militar; de ahí que las recientes leyes aprobadas en las dos Cámaras tienen que ver con mayores facultades para la dependencia de García Harfuch y el acceso en tiempo real a los datos fiscales y biométricos de todos los mexicanos.
Cuando Mely Romero le pidió presencia al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana en Colima, Omar García Harfuch le respondió que existe, en estos momentos, un despliegue de más de mil 300 elementos de las fuerzas federales en la entidad, así como filtros carreteros en las fronteras con Jalisco y Michoacán, además de tener una coordinación entre los tres órdenes de gobierno.
El crimen en contra de Gaby Mejía fue de alto impacto: por eso la noticia corrió como reguero de pólvora por todo el país.
Pero los datos son fríos: los homicidios dolosos han bajado un 26% desde que llegó la actual mandataria estatal al poder.
Cierto es que eso no es suficiente, pero nadie ha dicho que todo está solucionado; incluso al corte de lo que va de la administración, este gobierno ya superó todas las áreas de la pasada administración, la de José Ignacio Peralta Sánchez, que se dedicó a enriquecerse él y su círculo cercano y demostró su miseria humana al preferir pagar a los bancos en lugar de a cientos de trabajadores que se quedaran sin comer y sin medicinas.
La senadora priísta dijo que tiene miedo cuando lee las noticias sobre hechos violentos, pero ella continúa por las calles como si nada pese a que, de acuerdo a información que filtró a Héctor de Mauleón en El Universal, el oficialismo la amenazó con activarle carpetas de investigación sobre presuntos delitos contra ella y su familia si no votaba a favor de la reforma al Poder Judicial.
La reforma ya se implementó, ella votó en contra y nunca se dio a conocer a qué delitos se refería ni quién la amenazó para votar con el oficialismo.
Mely Romero no puede ser tomada en serio porque es una mentirosa compulsiva.
